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jueves, noviembre 10, 2011

Libro: La paradoja del tiempo


Título: La paradoja del tiempo
Autor: Philip Zimbardo y John Boyd
Editorial: Paidós Ibérica



Philip Zimbardo es uno de mis psicólogos favoritos, pero además es un buen hombre y sobre todo un hombre práctico. Y esta obra, en la que toma parte, demuestra hasta que punto está comprometido con mejorar el mundo y la vida de la gente de una manera práctica.

"La paradoja del tiempo" contiene trabajo de varias décadas y de varios autores, lo que en principio debería convertir el libro en un sesudo peñazo de tropecientas páginas, pero no es el caso. Y por otra parte los autores no se limitan a hablar de teorías y datos sino que tratan de que el lector ponga en práctica ciertas prácticas para su propio beneficio, como si se tratase de un libro de autoayuda.

Así que nos encontramos ante un raro ejemplar de libro de autoayuda que ha requerido del trabajo de un equipo de psicólogos durante décadas, y que hablan de la perspectiva temporal y su influencia en las personas y las sociedades. Quizá por eso creo que puedo decir que este libro ha cambiado mi vida... o al menos la manera en que veo la vida. Y desde luego me ha dado un buen montón de cosas en que pensar sobre como funciona el mundo, muchas de ellas tremendamente útiles en un entorno laboral, social y político como el actual. Quizá la mejor banda sonora para acompañar este libro fuese el Radical Notion de Hans Zimmer, escrita para la película Inception.

Para quien quiera saber algo más sobre el libro, al margen de las citas que pongo más adelante, creo que podríamos decir que "La paradoja del tiempo" propone la existencia de un elemento hasta ahora ignorado y muy determinante en la manera en que las personas se comportan, sienten y piensan. Ese elemento es la perspectiva temporal (presente, pasada y futura, en sus vertientes digamos positivas y negativas) que hace que la gente se enfoque en determinados temas más que en otros, comprenda o no cosas como las consecuencias de sus propios actos y dificulta la comunicación entre personas. Pero no se queda ahí, sino que menciona las consecuencias concretas y reales de determinadas perspectivas en ámbitos sociales como por ejemplo en las políticas penitenciarias o las campañas de prevención de embarazo o las campañas de salud. En todo momento resulta convincente y sin realizar aspavientos ni trucos narrativos de ninguna clase.

Por lo tanto, si quieres aprender a ser más feliz, ver el mundo con otros ojos y quizá hacer algo mejor la vida de los demás, deberías leer este libro. Además es la primera vez que un libro de psicología y autoayuda, me recomienda beber para se feliz, y eso merece que considere a esta peculiar obra como absolutamente brillante.

A continuación, y antes de las citas interesantes, un vídeo resumen de la gente de RSA, explicando muy burdamente el libro en base a una charla del propio Zimbardo en TED. Ah por cierto, hay un test online del libro que nos indica nuestra orientación temporal.



Y al fin, las citas que me han parecido interesantes:

[Tras la revolución industrial pasamos] de una economía basada en acontecimientos y en productos a una economía basada en el tiempo, en la que cobramos por unidad vendida, si el trabajo es por hora, o una cantidad global si somos asalariados.
-o-
El psicólogo austríaco Alfred Adler creía que el primer recuerdo de una persona era una ventana al resto de su vida. [...] Usaba esos recuerdos para endender su presente. Adler solo estaba levemente interesado en la veracidad de esos recuerdos porque, en general, no podía confirmarlos o rechazarlos a falta de pruebas independientes. Para Adler, lo que la persona creía que era verdad era más importante que la verdad objetiva en sí.
-o-
[Zimbardo] Pocos chicos de mi barrio iban a la universidad; en cuanto acababan la secundaria, la mayoría de ellos se ponían a trabajar a cambio de un sueldo bajo. Puesto que esos trabajos eran muy aburridos, los fines de semana eran para salir de juerga, actuar de manera temeraria y vivir como si el lunes nunca fuera a llegar.
-o-
Fluir es formar parte del proceso de lo que estamos haceindo. Cuando nos dejamos llevar por el fluir no nos concentramos en el producto del proceso que seguimos. Cuando nos preocupamos por el producto, pensamos en cómo será juzgado y evaluado, si será aceptado o rechazado. Entra en juego nuestro ego. Y estas preocupaciones pueden afectar y perturbar el proceso de crear nuevas ideas, nuevas visiones y nuevos productos.
-o-
[Sobre un experimento] Estas conclusiones indican que la creatividad aumenta cuando se anima a las personas a centrarse en el proceso creativo, sobre todo si son personas orientadas al presente, mientras que los resultados con mejor técnica los obtienen las personas orientadas al futuro y que saben que sus productos van a ser evaluados.
-o-
[...] Las condiciones del entorno contribuyen a transformar a los bebés orientados al presente en adultos orientados al futuro [...] Vivir en una zona templada. Vivir en una familia, una sociedad y un país estables. Ser protestante (o judío). Seguir estudios. Ser un adulto joven o de mediana edad. Tener empleo. Usar tecnolgía con frecuencia. Tener éxito. Tener modelos orientados al futuro. Recuperarse de una enfermedad en la infancia.
-o-
Las personas orientadas al futuro no buscan la novedad y, en general, no son depresívas. También mienten pocom a diferencia de las personas con las perspectivas temporales hedonista, fatalista y pasada negativa, que son significantemente más dadas a mentir. Y es que una persona no tiene por qué mentir si es fiel a sus promesas.
-o-
Nosotros [los autores] creemos que el bien común no es una cuestión moral, sino una cuestión relacionada con la perspectiva temporal. Adoptar una orientación muy centrada en el presente para obtener unos beneficios inmediatos no es egoísmo; es simplemente la forma de pensar de todas las personas orientadas al presente. Los trabajadores orientados al futuro también desean ganar tanto como como puedan, pero su perspectiva temporal los lleva a valorar más los beneficios a largo plazo porque pueden preveer que, en el futuro, los intentos de maximizar los beneficios a corto plazo tendrán conscuencias negativas.
-o-
David Eagleman, un investigador de Huston, diseñó un ingenioso test [...] en el que pedía a los sujetos que leyeran unos números digitales que aparecían con mucha rapidez en una pantalla. Descubrió que cuando los sujetos estaban relajados, la mayoría de ellos no podían leer los números porque aparecían con demasiada rapidez. En cambio, los sujetos que se hallaban en caída libre durante un salto de puenting sí podían leer los números. El puenting [...] centraba en el presente todos los recursos mentales. El aumento resultante del poder mental permitía la lectura de unos números que antes eran indistinguibles.
El miedo y la excitación aumentan la conciencia presente [...]
-o-
[Una tabla nos enumera elementos clave en la felicidad según nuestra orientación temporal]
[Pasada] Expresar gratitud. Evitar pensar demasiado y cavilar. Aprender a perdonad.
[Presente] Actuar con generosidad. Cultivar las relaciones. Aumentar las experiencias de flujo. Saborear las alegrías de la vida. Cuidar la mente (meditación).
[Futura] Cultivar el optimismo. Desarrollar estragegias de afrontamiento. Fijar y perseguir metas en la vida. Cuidar el cuerpo (ejercicio).
[Futura trascendental] Practicar religión o cultivar espiritualidad.
-o-
Puede que mejorar la atención parezca sencillo, pero como bien sabe nuestro aprendiz, puede ser muy difícil. Los monjes no tardan años en dominar la atención porque sean lentos. Tardan años porque es muy difícil conseguirlo. Pero ¿tan difícil es? Bien, una técnica sencilla relacionada con la atención es tocar el marco de una puerta cada vez que pasemos por ella. Cuando lo hagamos, concentrémonos en ese momento presente, en sus imágenes, sonidos y olores, y en la puerta de experiencia que se acaba de abrir antes nosotros. Este hábito nos puede ayudar a mantenernos plenamente en el presente y a que nos abramos a experimentar la felicidad más plenamente.
-o-
Adoptar una perspectiva a corto plazo no sirve a los intereses a largo plazo de la buena salud empresarial o del bienestar económico del país. Un capitalismo con verdadero éxito se dedicaría a crear negocios rentables que sirvieran a las necesidades de la sociedad y de sus miembros durante generaciones, no durante trimestres. El capitalismo basado en la codicia es interesado y trata a los demás y al medio ambiente como si fueran prescindibles. Se convierte en una especie de maldad administrativa donde las previsiones de beneficios son fines que justifican los medios inmorales por los que se logran; es un método basado en el "todo vale", siempre que los asesores legales de la empresa lo puedan racionalizar.
-o-
[Hablando del sistema educativo, y mencionando a Horace Mann y el sistema educativo prusiano que luego aplicó Everett en los EEUU] Cuando entran en la escuela, la mayoría de los niños pasan de vivir con un régimen libre, que les permite jugar y pensar como quieran, a tener un enseñante, un horario de clases y trabajo. Los horarios y el tiempo empiezan a regir su vida. Aprenden que retrasarse está mal, que solo tienen algún rato para divertirse, que el recreo sólo dura 20 minutos y que por muy deprisa o muy despacio que trabajen, no pueden evitar los días, las semanas, los meses y los años de escolarización. Se trata de pura y simple reglamentación y la escuela los prepara para que se pasen la vida en una fábrica. Hasta qué punto los prepara bien para loa vida fuera de las fábricas u, hoy, para una sociedad prácticamente sin fábricas, ya es otra historia.
La principal función de nuestro sistema educativo es domesticar a los niños y a su perspectiva temporal presente hedonista, y transformarlos en adultos orientados al futuro dispuestos a ocupar su lugar en la línea de producción de la fábrica.

martes, octubre 25, 2011

Proactividad



Desde que comencé mi vida laboral, no he dejado de oir, año tras año, empresa tras empresa, la palabra proactividad. Y siempre he sabido que el uso que se le da, es invariablemente erróneo. Normalmente se debe a pura ignorancia, pero a esta a menudo se le añade puro interés y cierta dosis de maldad que nunca deja de asquearme. Porque el concepto de proactividad lo acuñó Viktor Frankl como forma de sobrevivir a un entorno opresivo y malsano, como forma de mantener la vida y la cordura en un campo de concentración nazi.

Así que cada vez que, en un entorno laboral, oigo a alguien decir "hay que ser más proactivo" lo primero que pienso es que posiblemente se encuentra en un entorno psicológicamente malsano, y lo segundo que pienso es que la persona que me lo dice probablemente es una vendemotos con interés en que los empleados trabajen como esclavos.

Puede que esto parezca demasiado duro, pero se basa en mi experiencia y en saber de donde viene realmente el concepto de proactividad. Por supuesto no son leyes inmutables, y puede darse que la próxima persona sepa de donde viene el término, o que lo diga en un entorno donde el trabajo se planifica, se reparte adecuadamente, la gente (en particular los jefes) se responsabilizan e involucran en el día a día y no hay malos rollos. Pero creo que aun falta bastante para que vea ese día.

Para terminar, recomiendo el blog de Estratega, que tiene una entrada bastante buena al respecto de la proactividad, del que me permito copiar algunos extractos para los que no vayan a seguir el enlace:


la idea de proactividad acabó convirtiéndose en cliché y sirviendo varias posturas que no tienen nada que ver con ella, por ejemplo:
  • Practicar la hiperactividad, la impulsividad y asumir el riesgo sin reflexión, olvidando que la proactividad real parte siempre de principios y convicciones propias.
  • Trabajar intensamente
  •  hasta perder las suela de los zapatos o las huellas dactilares, si no quieres que te acusen de no ser “proactivo”.
  • Descalificar cualquier crítica
  • , por bien fundada que esté, al suponer que surge de la inercia y la defensa del status quo, es decir, de la “falta de proactividad”.
  • Identificar la proactividad con “agresividad”, palabra que sorprendentemente es asumida como un valor positivo en muchas organizaciones. Error, pues la agresividad es la manifestación de un entorno de “suma negativa”, en el que alguien pierde a costa de otro. Eso no es sostenible, pues una organización se fundamenta precisamente en lo contrario, en que unidos se es más.

-o-
[Un comentario al blog dice:] Lo más curioso de todo es que la proactividad surge como una resistencia frente a la opresión en condiciones muy duras. No puedo imaginar que nadie pueda comparar su situación con la de un preso del holocausto, pero cuando nos enfrentamos a las dificultades quizás tengamos que dar un paso más. Me explico, era evidente para los perseguidos que lo que los nazis hacían estaba mal, pero nuestra primera labor para ser proactivos es saber que diantres va mal con nuestra empresa, tarea o administración, para luego poder actuar desde valores que sabemos ciertos.Dicho de otro modo, fue proactivo quien, en los tiempos de la burbuja inmobiliaria decidió apostar por la economía de verdad, esa del trabajo, la innovación, el esfuerzo y la honradez, no los que se dedicaron como musarañas inquietas a rebañar las últimas cucharadas del bowl.

PD: La vaca de la imagen es de Ventas con Peña Aguilera.


lunes, julio 18, 2011

Libro: Mindfulness


Título: Mindfulness
Autor: Ellen J. Langer
Editorial: No lo recuerdo. Y no merece la pena que lo busque.

Autoayuda. Es un libro de autoayuda. Y no muy bueno.

Tras una portada tipo disco_recopilatorio_de_chillout, el autor nos habla de la atención plena y narra anécdota tras anécdota y "experimento" tras "experimento" (las comillas son porque no me dan muy buena espina) y con estilo trilero, para convencernos de algunas cosas más o menos reales, y alguna con tufillo a magufo.

Sobre el concepto de atención plena, el propio autor reconoce que le suelen decir que se parece mucho al budismo, y coincido bastante en la impresión. Todo el tema de eliminar ideas preconcebidas, recategorizar el mundo, cambiar de contexto, cambiar el pensamiento a voluntad para mejorar la vida... todo eso son, al margen de consideraciones psicológicas, parte de la filosofía budista en una o varias de sus vertientes (como el zen). Koans, meditación zazén, haikus, no desear, todo ello tendría cabida en el libro si el autor hubiese tenido intención de añadirlo.

Supongo que podemos quedarnos con lo bueno del libro y obviar que es bastante aburrido y poco convincente. Entre las cosas buenas, la idea de que la gente puede mejorar su vida si deja de ir en automático las 24 horas y se dedica a vivir su vida como desee y no como le hayan sugerido. También la noción de que todos estamos llenos de prejuicios y que podemos cambiarlos, así como el poder del contexto en el bienestar físico y mental del individuo (placebos, autosugestión...).
Y poco más la verdad. Así que pasemos a algún (me temo que son pocos) pedazo del texto que pueda animar a su lectura.


[Sobre los ancianos y la sobreprotección] Inesperadamente, encontramos mucha resistencia involuntaria -de las familias y de los ancianos mismos- a nuestros intentos de darles más control y hacerlos más independientes. Como en muchos ambientes institucionales, la dependencia es alentada involuntaria pero flagrantemente. Cuando a un residente de un geriátrico se le ayuda a vestirse para el desayuno (ya sea por consideración hacia el residente o para ahorrarle tiempo al personal), puede sentirse incompetente o inútil. Esa persona terminará requiriendo más tiempo del personal puesto que cuanta más ayuda se de a la gente, más llegará a necesitar. [...] La protección bienintencionada va socavando gradualmente toda autonomía. Y la interferencia más coercitiva como, por ejemplo, atar a los residentes a sus sillas todo el día para evitasr que "se lastimen", destruye toda pizca de iniciativa. [...] Ver que otra persona tieie que hacer las cosas que solíamos hacer nosotros solos nos hace sentir que ahora somos incapaces de hacerlas.

[...]
Mientras que algunas personas piensan que para mantener una atención plena hace falta un gran esfuerzo, los estudios examinados en este libro demuestran que esa actitud hace que nos sintamos con un mayor control, tengamos mayor libertad de acción y nos agotemos menos.