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martes, abril 20, 2010

Libro: La tabla rasa

tabularasa
Titulo: La tabla rasa. La negación moderna de la naturaleza humana.
Autor: Steven Pinker
Editorial: Paidós
Abrumador, aburrido, provocador, desmoralizante, revelador, interesante y deprimente. Este libro es todo eso a la vez, y también es un libro indispensable que citar o sobre el que hablar en casi cualquier discusión sobre la gente, las personas o la humanidad en general.

Diga lo que diga sobre este libro, tiene unas connotaciones demasiado profundo como para hacerle justicia, así que me limitaré a advertir algunas cosas y divagar un poco.

Para leer este libro, es muy recomendable tener cierta edad, algo que nos permita comparar nuestras vivencias con lo que comenta el libro, y conocimientos y teorías (formales o informales) suficientes sobre la naturaleza humana como para valorar adecuadamente lo que nos dice Pinker.

No es un libro que le daría a mi hija para leer hasta tener edad y experiencia como para poder asumir las consecuencias de sus contenidos. De hecho creo que hay muchas personas que quizá sería mejor que no lo leyesen, porque aunque su autor especifica que lo que dice, bien entendido, solo tiene efectos positivos, yo me sigo manteniendo escéptico sobre si cualquiera podría leer este libro y entenderlo como espera el autor o como me temo hay personas que cuanto menos sepan sobre la naturaleza humana, mejor.

Para personas con fuertes ideologías o creencias, este libro podría ser especialmente desagradable. Pinker ni ahorra crítica, ni hace intento de agradar a las ideologías de izquierdas, derechas, progresistas o conservadoras. La religión y las tradiciones tampoco se salvan, y esto deja poco espacio para salir indemne de su crítica, aunque esta sea en efecto positiva y completamente constructiva.
Para mi, como padre desde hace poco, este libro ha sido algo duro a la hora de recordarme que hay poco que pueda hacer por mi propia hija, más allá de proporcionarle tantas habilidades y recursos materiales como pueda para vivir, una vez que yo ya no esté. Yo mismo le decía a un buen amigo hace algunos meses, antes de leer el libro, que yo no iba a tener “algo mío” e ilusionante como me comentaba, sino que mi hija sería una persona individual, no gracias a mi, sino a pesar mío: los hijos no nos pertenecen, serán como sean y poco podemos hacer al respecto más que tratar de proporcionarles lo que necesiten, principalmente en formato materialista (formación, viajes, gadgets, libros…)

En cuanto al contenido formal del libro, debo explicar que se trata de un libro sobre la naturaleza humana, y que trata de desenmascarar esencialmente 3 creencias arraigadas que llevan a confusión a todo el mundo desde hace siglos. La primera creencia es la de la Tabla Rasa que da nombre al libro, la segunda la del Buen Salvaje, y la tercera se denomina el Fantasma en la Máquina. Estas tres mentiras quizá útiles en el pasado, y ampliamente aceptadas hoy día, son señaladas como algo a evitar en nuestras propias teorías de la naturaleza humana (la manera en que pensamos que es la gente y como la tratamos y legislamos), y da ejemplos de las mismas, señala sus fallas lógicas de manera despiadada, y propone alternativas para evitar caer en el racismo, el machismo, el totalitarismo y demás –ismos de mal vivir.

Como ya he dicho, este libro tiene mucha chicha y da mucho en que pensar, por lo que a continuación cito algunas un par de párrafos no muy largos, para abrir boca:
El autoengaño es una de las raíces más profundas de los conflictos y la locura humanos. Implica que se calibran mal las facultades que nos deberían permitir dirimir nuestras diferencias -buscar la verdad y debatirla racionalmente-, de modo que todas las partes se consideran más inteligentes, más capaces y más nobles de lo que en realidad son. Todas las partes que intervienen en una discusión pueden creer sinceramente que la lógica y las pruebas están de su parte y que sus oponentes se confunden, no son honrados o ambas cosas. El autoengaño es una de las razones de que, paradójicamente, el sentido moral a veces haga más mal que bien, una calamidad humana que analizaremos en el próximo capítulo.
En otra parte del libro:
A menos que una persona esté dispuesta a sufrir alguna consecuencia desagradable (y, por consiguiente, disuasoria), aceptar la responsabilidad es algo vano. Richard Nixon fue objeto de todas las burlas cuando sucumbió a las presiones y finalmente «aceptó la responsabilidad» del caso Watergate, pero sin asumir ningún coste, por ejemplo el de disculparse, dimitir o destituir a sus ayudantes.
Sobre la igualdad y el feminismo fatalmente entendido de demasiados “progresistas”:
No es obviamente progresista insistir en que sea la misma cantidad de hombres y mujeres la que trabaje semanas de cuarenta horas en un bufete de abogados o que dejen a sus familias durante meses para sortear tuberías de acero en una plataforma petrolífera. Y es grotesco exigir (como hacían en las páginas de Science los abogados de la paridad de género) que se «condicione» a más mujeres jóvenes «a escoger ingeniería», como si fueran ratones de la caja de Skinner
Sobre los hijos y los estudios que confunden correlación entre comportamiento de padres e hijos, con causalidad:
los hijos no son un montón de materia prima a la espera de que se les dé forma. Son personas pequeñas, nacidas con una personalidad. Y las personas reaccionan ante la personalidad de otras personas, también cuando una es el padre y la otra, el hijo. Los padres de un hijo cariñoso pueden corresponder a ese cariño y, con ello, actuar de distinta forma que los padres de un hijo que evita sus besos y se los limpia. Los padres de un hijo callado y distraído pueden pensar que hablan a la pared, tal vez por eso parloteen menos con él.
En resumen: lee este libro, y hazlo dejando de lado la ideología que tengas.

domingo, enero 11, 2009

Libro: El espejismo de DIOS

Libro: El espejismo de DIOS
Autor: Richard Dawkins
Editorial: Espasa

Tenía ganas de leer esta obra desde que la ví anunciada, ya que todos los libros que he leído de Dawkins me han dejado una sensación fantástica y de asombro ante la vida y la naturaleza, así como una (espero) mejor comprensión del mundo.
Dawkins es uno de los personajes públicos más identificados con la lucha contra el creacionismo, al menos originalmente y siempre lo ha hecho desde su campo de conocimiento, que es la biología evolutiva, donde transmite una pasión y asombro maravillosos. Este libro sin embargo, no versa acerca de la vida y la evolución, sino que trata de argumentar lo inútil e innecesario de la religión y lo peligrosa que es la religión organizada.
A lo largo de sus casi 400 páginas, Dawkins va discutiendo cada aspecto de la religión que se pueda imaginar y trata de establecer una visión objetiva y racional de los libros sagrados, la confrontación entre hechos y creencias, fundamentalismos, evolución del cerebro, útilidad de la fe, etcétera. En la Wikipedia hay un análisis bastante extenso y completo del libro así que no me extenderé con el contenido y seguiré con mi opinión sobre el mismo.
Siendo como soy ateo, estoy bastante de acuerdo con el discurso de Dawkins, que aunque no me ha aportado nuevos argumentos para ser ateo, si ha resultado ser una lectura muy interesante por lo completa que es como lectura de argumentación y de discusión sobre la religión. Se podría decir que se trata de un libro esencial para personas con dudas de fe, si es que no tienen miedo claro, y diría que también para agnósticos y ateos recientes ya que ayuda a profundizar en ciertas ideas. El único tema que no me acaba de convencer en el libro y que aparece a lo largo del mismo es el que señala a la religión como un peligro en si misma, y no me convence porque me viene a la cabeza el régimen ateo de Stalin y entiendo que cualquier tarado con una idea fanática (sistemas económicos, políticos, o cualquier otra) puede hacerlo tan bien sin contar con un Dios, como cualquier islamista radical con acceso a explosivos plásticos. No hace falta la religión para justificar genocidios, injusticias o supresión institucional del raciocinio y no creo que realmente sea un elemento peligroso per se, sino más bien un producto más de la degradación intelectual y social.
También me gustaría señalar que leyendo el libro, uno llega a pensar que si la religión es peligrosa en general, lo es con especial peligro y virulencia en el caso particular del Islam, algo a tener muy en cuenta si alguien está tentado de "meterse" con la religión, ya que aquí en España parece que hay obligación de atacar a la Iglesia Católica y defender al resto. Y adicionalmente me ha llamado la atención entender que el budismo, como religión, es tan reprobable como el resto, como bien señala Dawkins al comentar que las desgracias en la vida se interpretan como castigos por haber sido malvados en una "vida anterior" (imaginate si tienes un hijo con deformidades como lo tratarán).
Como curiosidad, me gustaría comentar que me ha dado cierto apuro llevar el libro en público debido a lo enorme y llamativo de la palabra "DIOS" en la cubierta, que puede interpretarse de dos maneras (pro o anti religioso) y dar lugar a miradas extrañas.

Y para terminar me gustaría recordar que hace un par de años me topé con una chica que decía ser atea, pero que realmente no lo era, algo muy común estos días, en los que mucha gente se apunta a -ismos (ateísmo, socialismo, nacionalismo...) por moda y sin tener ni idea de lo que significan (si Pablo Iglesias o Sabino Arana por ejemplo levantasen la cabeza se llevarían un susto al ver a sus "seguidores"). Y digo que ella no era atea sencillamente porque temía a la muerte, y temía "lo que había después" sin poder llegar a expresar más. Claramente supersticioso e incompatible con el ateismo. Lamentablemente esta persona no era capaz de comprender esa incompatibilidad pero me permitió darme cuenta de que incluso en un grupo tan supuestamente racional e independiente como el ateo, existen gente incapaz de pensar por si misma.

En fin, que se trata de un muy buen libro, aunque espero que Dawkins no se convierta en el nuevo Michael Moore o al menos que no lo tomen de manera partidaria como anti católico, ya que reparte para todas las confesiones.

miércoles, julio 04, 2007

Los óvulos.

Leyendo el artículo de mi compañero Noradrex, me hizo pensar en otra célula. De un tamaño considerable y que a veces, puede ser vista a simple vista.
Esta célula es el óvulo , la célula sexual femenína y responsable (al 50%) de que nosotros hayamos nacido.

El óvulo es la célula más grande del cuerpo humano, mide 0.14 milímetros y puede ser visible al ojo humano.
No obstante, bastaría con el un recipiente del tamaño de un huevo de gallina, para albergar todos los óvulos necesarios para duplicar la población mundial.

El óvulo dura aproximadamente unas 48 horas una vez ha iniciado su recorrido.
Este recorrido va desde que sale del ovario hasta que acaba en el útero, pasando por la trompa.
Esto son aproximadamente (y dependiendo de la altura de la mujer) entre 10 y 20 cms.

Uno de los aspectos fundamentales del óvulo en lo que al apartado genético se refiere, es que aporta las mitocondrias, que son la parte de la célula que aporta energía.
Este orgánulo, es el único que dispone de un ADN propio que se propaga de madres a hijos.

Es decir, disponemos del ADN mitocondrial de nuestra madre, y esta, a su vez, del de nuestra abuela, y ella, de nuestra bisabuela, etc, etc...

Y no sigo, porque me fascina la genética y necesitaría más de un post para hablar de ella.

Un par de cosas más de los óvulos.
Son, sin lugar a dudas una de las células más sufridas del organismo humano, y no solo por su "viaje", sino por lo que hemos llegado a hacerles:

Congelarlos , clonarlos, insertar un espermatozoide artificialmente dentro de ellos (Intracitoplásmiosis), etc...