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domingo, junio 26, 2011

Libro: Emociones e inteligencia social


Título: Emociones e inteligencia social
Autor: Ignacio Morgado
Editorial: Ariel

Bajo un título y un subtítulo que inducen a error, escogí este libro para seguir un poco en la línea de nosce te ipsum y/o conoce a tu enemigo, por la que tanto me gusta vagar.

No se puede decir que haya sido una gran experiencia, más bien al contrario, dado que se trata de un libro MUY ligero, donde se da un repaso a lo que se sabe (o sabía, ya tiene algunos años) sobre el cerebro y las emociones. No se puede decir mucho más sobre el, y en realidad no puedo quejarme dado que, en la contraportada, la sinopsis es acertada, aunque invita a esperar algo más del texto.

En resumen se puede decir que el libro establece que el ser humano es un ser basado en emociones, y cuya razón se sirve de ellas para funcionar. Igual que no existe una dualidad mente-cerebro, tampoco hay una separación entre razón y emoción y da mucha historia y unas pocas pautas para entender el cacao que tenemos en la cabeza y como abrazarlo.

No puedo recomendar este libro, pero puede que mucha gente lo encuentre aceptable puesto que es una aceptable introducción científica al cerebro desde el punto de vista de las emociones.
A continuación, algunos fragmentos que pueden mencionarse son los siguientes:


Por inteligencia social entendemos la capacidad de un individuo para relacionarse satisfactoriamente con los demás, generando apego y cooperación y evitando conflictos. [...] Una persona con inteligencia emocional es aquella que tiene capacidad para reconocer, expresar, regular, controlar y utilizar las emociones propias y ajenas para adaptarse a las situaciones, conseguir propósitos, tener éxito y/o encontrarse bien.

[...]
en la vida moderna una de las principales fuentes de frustración y de sentimientos negativos es el vivir desajustado o por encima [o por debajo] de las propias posibilidades, aspirar a lo imposible, pretender más de lo que se puede, a veces con el pretexto de proponernos 10 para conseguir 5. La frustración genera estrés [...] dañando la salud y reduciendo su bienestar. [las vacaciones son un parche temporal, un error si se pretende usar estas para solucionar una situación] El bienestar cotidiano sólo puede basarse en el estado cotidiano, y lo que la inteligencia y el cerebro emocional nos dicen es que para mejorar ese estado la solución no consiste en vivir mejor unos determinados días, sino en ajustar nuestras aspiraciones y ritmos diarios a la medida de nuestras posibilidades para que el resultado de nuestro trabajo y comportamiento, lejos de producir frustración, nos produzca la sensación de que controlamos las situaciones que vivimos.
Se trata de vivir con la sensación de que, en la medida de lo posible, controlamos nuestra salud, nuestro tiempo, nuestra economía, nuestras relaciones, nuestro trabajo, nuestro ocio, etc. Esa sensación emocional de autocontrol es la antítesis del estrés y un poderoso generador de bienestar, de ausencia de malestar y ansiedad.
[...]
Lo grave no es que sintamos envidia o celos, pues somos humanos y no podemos evitarlo, sino cómo reaccionamos frente a nuestros propios sentimientos negativos. Hay quien los alimenta en lugar de considerar su naturaleza y buscar el modo de ver las cosas de otra manera.
NOTA: Otra lectura complementaria y relacionada podría ser "Burnout. Síndrome de queme por el trabajo" que está bastante relacionado con la gestión de las emociones, el entorno laboral y la salud.

jueves, junio 23, 2011

Libro: Nikola Tesla. El genio al que le robaron la luz



Título: Nikola Tesla. El genio al que le robaron la luz
Autor: Margaret Cheney
Editorial: Turner Publicaciones SL

No recuerdo exactamente por qué elegí este libro, creo que se debió a una mezcla entre el recuerdo de la película "El Truco Final (El Prestigio)", una recomendación de Microsiervos, el recuerdo de los Tesla Coil de "Command and Conquer" y poco más. Pero ha sido toda una experiencia.

Nikola Tesla era un genio, un vendemotos, un genio (bis), un perfecto caballero, un idealista, un genio (bis 2), dio a luz al siglo XX (y XXI por lo que estoy viendo), una figura trágica, y al final de su vida parece que le dio un punto de delirio (aunque con Tesla nunca se sabe, puede que no fuesen delirios sino que fuesen otras predicciones que se compruebe a largo plazo). Pero por encima de todo creo que fue un inspirador. Grandes personajes de la ciencia le rinden y rindieron homenaje, no solo por sus contribuciones a la ciencia y la tecnología, sino sobre todo a la inspiración que, en diferentes formas, les brindó para realizar sus propios descubrimientos a lo largo del último siglo.  Dudo que vuelva a existir en el futuro una figura semejante a este ingeniero sin título, y eso lo hace aun más valioso.

Tesla revolucionó la ciencia y la ingeniería de su época (finales del siglo XIX y principios del XX), pero su legado ha seguido presente hasta el siglo XXI y parece que va a seguir en boga al menos un par de décadas más con todo el tema de Fukushima, las guerras del petróleo, los coches eléctricos, las energías renovables, los drones de combate y el cambio climático. Era un visionario como no ha existido otro (o eso creo) y seguramente oigamos hablar de su legado (de nuevo) en las próximas décadas.

No me extenderé en enunciar los méritos de Tesla (hay listas y más listas al respecto), pero me gustaría señalar que algunas de las ideas de Tesla más extrañas, como la historia del oscilador mecánico, parecen merecer el ser tenidas seriamente en cuenta, como pudieron comprobar en Myth Busters (Cazadores de Mitos en España).

En cuanto al libro en sí, creo que es de gran interés leerlo, dado que la historia que cuenta es en gran parte un calco de lo que estamos experimentando en el presente: las crisis económicas, las guerras mundiales, las grandes fortunas, las guerras de tecnologías (procesadores, pantallas, redes, etc), las patentes (Nokia, Samsung, Apple, etc), la inercia industrial, las grandes ferias de tecnología (E3, Simo), los empresarios e inventores estrella (Jobs, Gates, etc)... todo lo que vemos ahora en el presente de las telecomunicaciones, los Googles, Apples y Microsofte, es una nueva versión de la vieja historia que cuenta el libro. Creo que se puede aprender mucho del mismo en sentido práctico.

Para terminar, una advertencia y una recomendación: si se quiere que aumente la matriculación en carreras de ciencias, la lectura de esta biografía debería ser lectura obligada en las escuelas de todo el país. Y la lectura de El Plan Maestro, trae inevitables paralelismos entre las armas reales y fantásticas de los nazis y las ideas de Tesla para diversas armas.

A continuación, algunos extractos del libro que me parecieron interesantes, aunque recomiendo MUCHISIMO el libro completo.


Unos cuantos empresarios, sobre todo de la competencia, presentaron varias demandas contra las patentes adquiridas por Westinghouse, alegando que sus inventores se habían adelantado a Tesla. Se iniciaron pleitos [...] Tales acciones legales lograron su objetivo: confundir al público. Hubo incluso ingenieros que nunca entendieron la razón de que el de Tesla fuese el sistema casi universalmente adoptado.


[...]


Coffin [hablando con Westinghouse] le puso al tanto de la "tremenda bajada de precios que había provocado" para "dejar fuera de combate" a otras empresas electricas [dumping]. Lo más importante, le aconsejó en confianza, era disponer antes que la competencia de un negocio en marcha [...] "Los usuarios no pondrán reparos en pagar la tarifa que se les reclame, porque no tendrán la posibilidad de cambiar de sistema" [como los sistemas incompatibles y cerrados de hoy día]. Coffin le había intentado convencer también de las ventajas de recurrir a la "mordida" [soborno, regalos]. En este sentido, le indicó a Westinghouse que debía incrementar el precio que cobraba por la iluminación urbana de seis a ocho dólares [...] y así untar con dos dólares a concejales y políticos de distinto pelaje sin perder ni un centavo de los beneficios [hoy día se mete a los ministros en puestos de consejeros de las grandes empresas de energía].


[...]


El país [EEUU] estaba sumido en el desastre provocado por los bancos en quiebra, el cierre de empresas y el paro. El pánico de 1893 atenazaba a humildes y poderosos por igual. Desde el punto de vista político, lo más atinado era dar con algo para que la gente se olvidase por un instante de la perspectiva de hacer cola en los comedores sociales [como con la crisis de 2008 a hoy]


[...]


Según el propio Tesla, el mecanismo solar que había ideado era tan sencillo que, si lo explicase, otros podrían robarle la idea, patentarla y disponer así de un bien de todos "que quiere ofrecer al mundo como un regalo". [Luego se describe, supongo en base a lo que observó Chauncey McGovern de Pearson's Magazine] ...un enorme cilindro de cristal grueso, rodeado de espejos recubiertos de capas de amianto que refractaban la luz del sol en el cilindro de cristal. El cilindro siempre estaba lleno de agua, tratada mediante un proceso químico secreto que, según el inventor, era la única complicación que presentaba el sistema.


[...]


Al igual que Tesla, Kelvin [Lord Kelvin] defendía a capa y espada que había que desarrollar las energías eólica y solar y dejar de derrochar el carbón, el petróleo y la madera. En su opinión, urgía instalar molinos de viento en las azoteas de todos los edificios, que generasen energía suficiente para mover ascensores, bombear agua, refrescar las casas en verano, o caldearlas en invierno. Edison, sin embargo, no estaba de acuerdo con sus eminentes colegas: sostenía que habrían de pasar "más de 50.000 años" antes de que se hiciera realidad la tan temida escasez de recursos fósiles.


[...]


[Edison hablando sobre los laboratorios de investigación aplicada] "No seguimos un sistema, ni hay normas impuestas, pero sí un buen montón de chatarra", y los inventores que pasaban las horas día y noche en torno a aquellos enormes montones de chatarra eran quienes siempre acababan por dar con algo. Eso sí, no mencionó que sus equipos se referían al laboratorio como el "estercolero".




NOTA MUSICAL:

Una banda sonora recomendada par leer esta biografía de Tesla, podría incluir lo siguiente:
  1. Alicia en el país de las maravillas de Danny Elfman
  2. BSO de Doctor Who 3ª y 5ª temporada, para la BBC.
  3. BSO de Torchwood de la BBC.
  4. Valerie de Dario Marianelli para la BSO de V de Vendetta.
  5. New element/Particle Accelerator de John Debney para la BSO de Iron Man 2.

martes, junio 14, 2011

Libro: El sueño del neandertal

Título: El sueño del neandertal. Por qué se extinguieron los neandertales y nosotros no.
Autor: Clive Finlayson
Editorial: Crítica




La razón por la que este libro acabó en mis manos es múltiple. Por un lado, desde hace al menos una década tengo gran interés en la evolución y la antropología, y desde que leí Homínidos y sus continuaciones, y posteriormente aprendí algo sobre los últimos descubrimientos en Atapuerca (Excálibur, la sima de los huesos...), tengo algo más de interés en los neandertales en particular.

Por otro lado y con mucho más peso, tengo la sensación de que existen semejanzas y relaciones importantes entre la Evolución (con mayúsculas) y el desarrollo de software... pero también con el mundo empresarial. Pero ese es tema para otro post. Sigamos con el libro.

Finlayson, tras sus excavaciones en Gibraltar, en la cueva de Gorham, y después de haber recopilado y analizado exhaustivamente datos de toda la península Ibérica, expone en este libro razones suficientes para mantener una tesis sobre la extinción de nuestros ancestros: neandertales, homo erectus, heidelbergensis...

Según su exposición la clave se haya en el clima, y de manera muy convincente expone la historia pormenorizada pero detallada de como los cambios geológicos y climáticos a escalas de miles de años presionaron a los humanos (considerando a nuestros ancestros como tales) para evolucionar, especializarse, y extinguirse cuando su hábitat dejó de existir. Habla de como el clima fue dando forma y podando poco a poco, nuestro árbol evolutivo.

Este libro propone que nuestros ancestros no eran menos inteligentes que nosotros, o al menos no tanto como para justificar su extinción. También trata de combatir la idea de que Homo Sapiens exterminase a sus ancestros, señalando numerosos datos en contra de esa teoría colonialista. Nos cuenta como vivían, qué comían, y como trataban de adaptarse cada uno de nuestros parientes a un mundo de clima, fauna y vegetación cambiantes. Y finalmente nos recuerda que el periodo climático en el que estamos, al que nos hemos adaptado, no es la norma, sino una excepción, y que no puede durar para siempre. 

Yo diría que si te gusta seguir la pista al estado del arte en antropología y saber algo más de cómo demonios hemos llegado hasta aquí, y qué podemos esperar del futuro, entonces este es tu libro.

Pero también quiero recordar que la principal idea con la que cogí este libro, fue la buscar similitudes entre la crisis actual, y la crisis que extinguió a nuestros parientes, para tratar de obtener alguna ideas de como sobrevivir a un hábitat económico y laboral cambiante, y creo que ese objetivo también se ha cumplido admirablemente. 

A continuación, algunos fragmentos de libro (particularmente el epílogo), por si alguien quiere picarse antes de leerlo.


Es con los agricultores donde vemos el gran cambio en densidad de población y en estructura social. Al ocurrir como lo hizo, después de que el clima se estabilizara, la expansión demográfica y geográfica de los agricultores tuvo mucho más que ver con la nueva tecnología que con un cambio en el ambiente. Señaló el inicio de la ilusión del progreso hacia un mundo de crecimiento insostenible, un sueño que hoy se ha transformado en pesadilla, al tiempo que seguimos postergando la solución mientras el estado actual y el futuro de nuestro planeta pende de la balanza como resultado de nuestra voracidad. ¿Cómo pudimos haber llegado a un estado de cosas tan malsano? La respuesta reside en la manera como hemos llegado hasta el presente, no como superestrellas de la evolución, sino como plagas que invadieron todos los rincones y rendijas posibles.

[...]
Nacimos de los pobres y débiles que tenían que gastar cada gramo de energía buscando las sobras que los mantuvieran vivos.

[...]

Estos supersupervivientes podían resolver mejor el riesgo de un suministro impredecible de comida o agua que cualesquiera otros de su especie, de modo que cuando el clima cambió e hizo que todas las cosas empeoraran, fueron ellos y sus descendientes los que salieron mejor parados. La forma más temprana de gestión del riesgo parece haber implicado vivir en el borde de dos o más hábitats o de un mosaico de hábitats. Una vez lejos de la zona de confort del bosque, estos innovadores funcionaban mejor si permanecían en lugares en los que había varios tipos de hábitats cerca, y ello les permitía explorar una variedad más amplia de alimentos que si hubieran vivido en un único hábitat [como los especialistas adaptados a un solo hábitat].
[...]
Parece que la conciencia del yo sería una consecuencia natural de la conciencia de los objetos en el espacio y en el tiempo, incluyendo a otros miembros de la propia especie. Una vez adquirida [...] como efecto secundario de desarrollar un efecto grande y complejo, la conciencia de uno mismos se añadió a nuestros sistemas complejos e intrincados de transferencia de información y de comunicación. Produjo un animal capaz de situarse en el espacio y el tiempo, un animal que se hizo consciente de las consecuencias de su propio comportamiento y mortalidad. [...] Pero al mismo tiempo, permitió comportamientos maquiavélicos conscientes y manipulación.

[...]

La cultura y la tecnología nos ofrecieron la gran oportunidad de reaccionar al cambio climático y ambiental mucho más rápidamente de lo que podían hacer nuestros genes. Cambiamos de rumbo, modificamos y cambiamos el ambiente y nuestros alimentos, nos hicimos cada vez más independientes de dicho ambiente y produjimos cada vez más descendientes. Durante un tiempo funcionó: el mundo era tan grande y nosotros éramos tan pocos que caímos bajo el hechizo de nuestros propios logros. Todo parecía sostenible (los recursos disponibles no tenían fin) y seguimos adelante. Pero a las escalas de tiempo que nos interesan, 10.000 años es una simple gota en el océano. A medida que la población del planeta ha aumentado, nos hemos dado cuenta de forma creciente de que este proyecto concreto sólo es sostenible a estas escalas de tiempo cortas, y que un día todo se vendrá abajo. Hemos visto colapsos espectaculares de civilizaciones aparentemente inexpugnables en la historia registrada, pero nada comparable a lo que nos espera. Y cuando todo se venga abajo, ¿quién sobrevivirá? En nuestro relato hay suficientes indicaciones para sugerir que no seremos aquellos de nosotros que vivimos en la zona de confort [primer mundo], los esclavos autodomesticados de la electricidad, los automóviles y el ciberespacio, que no duraremos más que unos pocos días sin la tecnología de soporte.
[...]

Los innovadores ganarán una vez más cuando la perturbación rápida y poderosa que será el colapso económico y social, generado por los conservadores mismos, señale irónicamente su propia ruina. Y la evolución dará otro paso en alguna dirección todavía desconocida.

martes, abril 05, 2011

Libro: Rarología

Titulo: Rarología
Editorial: Temas de Hoy (Grupo Planeta)

Llegué a coger este libro porque vi al tipo contando un par de anécdotas en un programa de Redes.

Como se puede deducir por el título, no es un libro demasiado serio, ni trata de serlo. 

Wiseman, psicólogo social y tipo peculiar, ha escrito un libro de divulgación bastante ameno, para hablar de experimentos, teorías, números y estadística relacionados con la psicología social.

Dado que se trata de un popurri de experimentos y resultados curiosos, Wiseman no ahonda en ningún aspecto de su disciplina, haciendo el libro ameno y fácil de leer, pero sin sustancia. Por eso solo es recomendable a quien tenga un sano interés en la ciencia y poco o nulo conocimiento sobre psicología social. Para todos los demás este libro es prescindible, o en todo caso entretenido si se lee rápido.

A continuación una serie de párrafos que me han parecido interesantes del libro.

[Acerca de la prueba "R"] Esta prueba rápida nos brinda una medida aproximada de un concepto conocido como "automonitorización". Quienes tienen este concepto muy elevado tienden a dibujar la R de forma que puede ser leída por alguien en su frente. Los de un concepto de automonitorización bajo suelen hacerlo de manera que la letra R pueda ser leída por ellos mismos. ¿Qué tiene que ver esto con mentir? Los que tienen un alto concepto de automonitorización le dan mucha importancia a cómo los ven los demás. Se sienten felices siendo el centro de atención, pueden adaptar rápidamente su conducta a la situación en la que se encuentran y tienen habilidad para manipular la forma en la que los otros los ven. Como corolario suelen ser buenos mentirosos. Por el contrario, los que tienen bajo concepto de automonitorización suelen ser "la misma persona" en diferentes situaciones. Su comportamiento se guía más por sus sentimientos íntimos y valores y le dan menos importancia a su impacto sobre quienes están a su alrededor. También tienden a mentir menos en la vida y por lo tanto son menos hábiles para engañar.He presentado esta graciosa prueba a grupos de personas a lo largo de muchos años. Con el paso del tiempo noté que hay un pequeño número de personas que al saber de qué se trata el test, rápidamente se convencen a si mismos de que trazaron la R en la dirección opuesta a la que realmente lo hicieron. Estas personas tienen la capacidad de ignorar la evidencia que está frente a ellos y torcer los hechos para ajustarlos a lo que ellos quieren ser. Como resultado, la prueba suministra una indicación aproximada acerca de cuán bueno eres engañando, ya sea a los demás o a ti mismo.
[...] 

[Acerca de un experimento con fotografías falsas de hechos inexistentes de la infancia de los sujetos del experimento] Los participantes fueron entrevistados tres veces durante un periodo de dos semanas. En cada uno de los encuentros se les mostró las tres fotografías genuínas y la falsa, y se los alentó para que contaran todo lo que pudieran recordar acerca de cada una de las experiencias. En la primera entrevista casi todos pudieron recordar detalles de los sucesos verdaderos, pero un tercio dijo que también recordaba el inexistente viaje en globo, el cual algunos llegaron a describir de forma bastante detallada. Los entrevistadores les pidieron a todos que se retiraran y pensaran un poco más acerca de las experiencias. Para la tercera y la última entrevista, la mitad de los participantes recordaba el viaje ficticio en globo, y muchos describieron la travesía con algunos detalles. [Mención de otros experimentos similares sobre la falsificación de recuerdos] Una vez que una figura con autoridad sugiere que hemos experimentado un suceso, a muchos de nosotros se nos hace difícil negarlo y comenzamos a rellenar los huecos con nuestra imaginación. Después de un tiempo se vuelve casi imposible separar la ficción de la realidad y comenzamos a creer la mentira. El efecto es tan poderoso que a veces ni siquiera es necesaria la voz de la autoridad para engañarnos. Muchas veces somos perfectamente capaces de engañarnos a nosotros mismos. [Menciona un episodio de Ronald Regan contando la escena de la película "A Wing and a Prayer" como si fuera real]
[...]  

[Hablando de magos y sugestión] Mostré a un grupo de mis estudiantes una cinta de vídeo en la cual un mago aparentemente utilizaba el poder de su mente [...] para doblar una llave de metal. Luego puso la llave sobre una mesa, se partó y dijo "Miren, es sorprendente, la llave se sigue doblando". Posteriormente se interrogó a todos los estudiantes acerca de lo que habían visto. Más de la mitad estaban seguros de que habían visto que la llave continuaba doblándose mientras estaba sobre la mesa, y no tenían ni idea de cómo [...] Una dramática ilustración de cómo un embaucador experto puede servirse de años de experiencia para pronunciar una frase con tanta convicción que la gente cree ver lo imposible suceder delante de sus ojos.

[...] 

[Sobre un experimento de sugestión en la venta de un aro con una cadena comprados en una ferretería] Nos acercábamos a las personas pidiéndoles que sostuvieran en su mano el aro de bronce o la cadenilla, y nos dijesen si percibían algo extraño. Como era de esperar, nadie informó de nada. [...] Al siguiente grupo de transeúntes le expliqué que yo era un psicólogo que había diseñado dos objetos para lograr que la gente sintiera algo inusual, y estaba comprobando su efectividad. Nuevamente las personas los sostuvieron en sus manos. Esta vez las reacciones fueron muy diferentes. Mientras que previamente habíamos encontrado sólo expresiones impasibles, ahora la sugestión comenzó a trabajar sobre sus mentes. Los participantes comenzaron a informar toda clase de efectos ligeramente raros. Algunos dijeron que los objetos los hicieron sentir relajados. A otros les produjeron una sensación de hormigueo. A menudo percibían el efecto con uno de los objetos y no con el otro y estaban ansiosos por saber la diferencia entre ambos. Cuando les pregunté cuanto pagarían por ellos, estimaron entre cinco y ocho libras esterlinas. Hasta aquí empleamos únicamente la sugestión verbal. Ahora era el momento de agregar algunos elementos visuales a la presentación. Vestí una bata blanca de laboratorio y compré dos cajas baratas para el aro de bronce y la cadenilla. [Durante las presentaciones] Les expliqué que buscaba a personas que me dieran sus comentarios honestos acerca de los dos objetos, que estaban destinados a evocar algunas sensaciones extrañas. En esta ocasión las reacciones fueron aún más extremas. Una persona dijo que el aro de bronce la hacía sentir embriagada. Otro dijo que la cadenilla cromada le provocaba la sensación de que sus manos eran magnéticas y se atraían la una a la otra. Una mujer dijo que percibía electricidad corriendo por sus manos. Era una demostración dramática de cómo la sugestión puede ser utilizada para despojar fácilmente a los ingenuos de su dinero. ¿Cuanto estaban ahora dispuestos a pagar por el aro de bronce de cincuenta peniques y la cadenilla de dos libras? Las estimaciones fueron de entre quince y veinticinco libras esterlínas.

[...]

[Hablando de un experimento de con carteles grandes y pequeños, jardines y vecinos] Es un ejemplo llamativo acerca de cómo crear cooperación. Si logras que la gente acepte lo pequeño, será mucho más fácil persuadirlos de que nos e preocupen por lo grande.

martes, marzo 01, 2011

Libro: El efecto lucifer





Titulo: El efecto lucifer
Autor: Philip Zimbardo
Editorial: Paidós

Acabo de terminar el libro de Philip Zimbardo "El efecto lucifer", psicólogo social y referencia en su campo gracias a su célebre Experimento de la Prisión de Standford, y más recientemente por su participación como asesor, en el caso de las torturas de la Prisión de Abu Ghraib.

Zimbardo es un tipo con una misión bastante elevada y poco común: eliminar la maldad del mundo. Y para ello lleva toda una vida realizando experimentos, analizando la realidad pasada y presente y estudiando su campo (la psicología social), tratando de identificar las causas de la maldad humana para poder combatirla.
Quien conozca el Experimento de la Prisión de Standford, del mismo Zimbardo, o la película que se hizo del mismo, "Das experiment", sabrá que hace unos 30 años, tuvo lugar un experimento encaminado a estudiar el efecto de la Situación (el contexto del momento concreto) y el Sistema (el contexto cultural), en contra de la Disposición (nuestra propia orientación y rasgos del carácter) que normalmente valoramos como única o máxima causa de todo comportamiento y decisión. El objetivo era valorar el peso de estos elementos sobre la psique y la conducta del individuo, poniendo a un grupo de personas buenas, psicológicamente normales y de similar condición, en un simulación de prisión, donde se controlasen los factores situacionales y sistémicos, pero de alguna manera todo se salió de madre y hubo de ser cancelado a mitad del mismo. A pesar de el contratiempo, la luz que arrojó sobre el comportamiento del ser humano, acabó por convertirlo en un experimento de referencia mundial sobre la fuerte influencia del contexto situacional y sistémico en nuestro comportamiento, en nuestra conducta y moral.

Este libro repasa, día a día, todo el experimento original de Zimbardo, así como otros experimentos representativos de diversos investigadores como Milgram o Asch, y situaciones reales como las recientes matanzas de hutus y tutsis en Ruanda, la antigua matanza de May Lay en Vietnam por el ejército de los EEUU o los campos de exterminio nazis de la Segunda Guerra Mundial. Una vez analizado en detalle y convenientemente explicado el experimento, y una vez expuestos diversos casos históricos y documentados así como los diversos experimentos de otros autores, Zimbardo nos presenta el caso de las torturas de Abu Ghraib, y demuestra de manera aplastante que lo que sucedió allí no fue un accidente, ni se debió a unas manzanas podridas, sino a una política común y deliberada que partió del gobierno de Bush (algo que 3 años más tarde de escribir el libro se está demostrando completa y oficialmente cierto). Pero lo más inquietante es que Zimbardo nos muestra que seguramente casi cualquier persona normal habría cometido esas atrocidades si se hubiera encontrado allí.

Este es un libro analítico y descriptivo, que aporta una abrumadora cantidad de datos, citas y detalles comprobables, pero a la vez es un libro escrito con pasión sobre el tema; y gracias al alto nivel de profundidad e implicación personal, consigue narrar una completa historia de la  Maldad humana. Y digo Maldad con mayúscula, porque Zimbardo no habla de psicópatas o esquizofrénicos paranóicos cometiendo asesinatos, no habla de villanos de opereta o malas personas, sino de la peor maldad posible, la maldad que cometen hombres, mujeres y niños sin ser conscientes (o plenamente conscientes) de ella. La clase de maldad común que sorprendentemente puede mover a un grupo de personas buenas a cometer un genocidio, asesinar con machetes a sus vecinos, torturar a semejantes o maltratar de manera innecesaria a desconocidos. Habla de la "banalidad del mal", en palabras del propio Zimbardo.

También debo advertir que en ocasiones es un libro emocionalmente duro de leer, debido a que en ocasiones detalla la clase de horrores que se han llegado a cometer en determinados momentos y lugares, aunque nunca lo hace de manera gratuita, sino como un forense, en relación con algún aspecto particular de interés para el caso que nos presenta.

Finalmente el libro trata de terminar con un mensaje positivo, dando pautas para ser conscientes de y evitar las, fuerzas situacionales negativas. Estas pautas se recogen y amplían en el sitio web de El Efecto Lucifer (www.lucifereffect.com) al que le ha surgido un hermanito, (www.heroicimagination.org) que trata sobre el heroísmo y que se forma parte de un nuevo proyecto de Zimbardo. Este último sitio lo descubrí siguiéndo a Zimbardo en Twitter, una herramienta dicho sea de paso, muy interesante para establecer o seguir conversaciones y cuyo potencial no había entendido hasta hace unos días.

Por último, además de recomendar encarecidamente la lectura de este libro, y antes de pasar a las citas del mismo, me gustaría recomendar también la lectura de "La tabla rasa" de Pinker, dado que en cierto modo son complementarios al centrarse uno en la disposición y otro en la situación.

Los extractos interesantes del libro... esta vez son bastantes, gracias a Evernote en su versión para Android.


El Sistema incluye la Situación, pero es más duradero y más amplio, está formado por personas, por sus expectativas, sus normas, sus políticas y, quizá, sus leyes. Con el tiempo los Sistemas acaban adquiriendo una base histórica y, a veces, una estructura de poder político y económico que gobierna y dirige la conducta de quienes viven en su área de influencia. Los Sistemas son como motores: ponen en marcha situaciones que crean contextos conductuales, unos contextos que influyen en la actuación de quines se hallan bajo su control. Llega un momento en que el Sistema se convierte en un ente autónomo, independiente de quienes lo han creado o incluso de quienes parecen tener autoridad dentro de su estructura de poder. Cada Sistema acaba creando una cultura propia y, junto con otros Sistemas, contribuye a crear la cultura de la sociedad.
[...] 
Queremos creer en la bondad esencial e invariable de la gente, en su capacidad de resistir ante las presiones externas, de evaluar de una manera racional las tentaciones de la situación y rechazarlas. Otorgamos a la naturaleza humana casi divinas, unas facultades morales y racionales que nos hacen ser justos y sabios. Simplificamos la complejidad de la experiencia humana eriguiendo un muro aparentemente infranqueable entre el Bien y el Mal. En un lado estamos Nosotros y están los Nuestros, los que son como nosotros; al otro lado de ese muro colocamos a los Otros y a los Suyos, a los que son como ellos. Paradójicamente, al haber creado este mito sobre nuestra invulnerabilidad a las fuerzas situacionales, nos hacemos aún más vulnerables a ellas por no prestarles suficiente atención.
[...]
En un entorno situacional adecuado, cualquiera de nosotros puede acabar repitiendo cualquier acto que haya cometido antes cualquier otro ser humano, por muy horrible que pueda ser.
[...]
La mayoría de nosotros tenemos un poderoso prejuicio mental, el llamado "error fundamental de atribución", que nos impide pensar de esta manera. Las sociedades que fomentan el individualismo, como los Estados Unidos y otros países de Occidente, han acabado creyendo que la disposición de la persona tiene más importancia que la situación. Al explicar una conducta otorgamos demasiada importancia a la personalidad y le damos muy poca a las influencias situacionales. 
[...]
[Sobre una de las fuerzas situacionales usadas en el Experimento de la Prisión de Standford] Las normas constituyen un medio simplificado y formal de controlar conductas complejas e informales. Actúan estableciendo lo que es necesario, aceptable y recompensado, y lo que es inaceptable y, en consecuencia, punible. Con el tiempo, las normas acaban adquiriendo una vida arbitraria propia y la fuerza de una autoridad legal, aunque dejen de ser relevantes, sean vagas o cambien según el capricho de quienes las imponen.
Nuestros carceleros podían justificar la mayoría de sus maltratos haciendo referencia a "las normas". 
[...] 
[Sobre la presión de la Disonancia Cognitiva] Por extraño que parezca, el efecto de la disonancia es mayor cuanto menor es la justificación [para las conductas]. Es lo que ocurre por ejemplo, cuando se lleva a cabo un acto repugnante por poco dinero, sin ninguna amenaza o con una justificación inadecuada o minimamente suficiente. La disonancia aumenta y los intentos para reducirla llegan al máximo cuando la persona cree tener libertad de acción o no es plenamente consciente de las presiones situacionales que la empujan a realizar el acto discrepante. Si este acto discrepante ha sido público, no se puede negar ni modificar. Por lo tanto, la presión para el cambio la reciben los elementos más "blandos" de la ecuación de la disonancia, es decir, los elementos internos y privados, los valores, las actitudes, las creencias y hasta las percepciones. 
[...]
[Sobre la presión del Respaldo Social]
Normalmente, la gente tampoco es consciente de una fuerza aún mayor que guía su repertorio conductual: la necesidad de aprobación o respaldo social. La necesidad de gustar, de ser aceptado y respetado, de parecer normal, de integrarse, es tan poderosa, que estamos dispuestos a realizar las conductas más ridículas y extravagantes si un desconocido nos dice que ésa es la forma correcta de actuar. Nos reímos de los muchos episodios de Objetivo Indiscreto que revelan esta verdad, pero rara vez nos fijamos en las veces que nosotros mismos somos la "estrella" del Objetivo Indiscreto de nuestra propia vida. 
[...] 
[Sobre el experimento del psicólogo Robert Rosenthal y la directoria de escuela Lenore Jacobson, y el efecto Pigmalión o de profecía autocumplida]
Se hizo creer a unos profesores que ciertos niños de sus clases de primaria eran "superdotados latentes", esos niños acabaron destacando en los estudios aunque los investigadores los habían elegido al azar. Las expectativas positivas de los profesores en relación con esos niños modificaron su comportamiento hacia ellos de una forma que acabó aumentando el rendimiento de los niños. [...] Por desgracia, es probable que lo contrario ocurra aún con más frecuencia cuando los profesores esperan un rendimiento bajo de ciertos alumnos [minorías]. 
[...]
[Al hilo de como las personas acaban tratando a otros seres humanos como cosas, juguetes o ganado] Usando los términos de Martin Buber, las relaciones humanizadas son "yo-tú", mientras que las relaciones deshumanizadoras son "yo-eso". Con el tiempo, la persona deshumanizadora suele ser absorbida por la negatividad de la experiencia y luego el "yo" mismo cambia para producir una relación "eso-eso" entre objetos, o entre la persona y la víctima. El hecho de ver a esos "otros" como subhumanos, inhumanos, infrahumanso, prescindibles o "animales" se facilita mediante etiquetas, estereotípos, consignas e imágenes propagandísticas. 
[...] 
La lección más importante que podemos aprender del EPS [Experimento de la Prisión de Standford]  es que las Situaciones las crean unos Sistemas. Los Sistemas proporcionan el apoyo institucional, la autoridad y los recursos que permiten que las Situaciones actúen como actúan. [...] Rara vez se plantea una pregunta fundamental: ¿Quién o qué hizo que sucediera lo que sucedió? ¿Quién tenía el poder de diseñar el entorno conductual y de hacer que actuara de una manera concreta? Dicho de otro modo, ¿a quién cabe hacer responsable de sus consecuencias y resultados? ¿A quién cabe atribuir el mérito de los éxitos y a quién la culpa de los fracasos? [...] Hallar esta respuesta no es tan sencillo cuando tratamos con organizaciones complejas y buscamos las causas del fracaso del sistema penitenciaro o del sistema educativo, de la corrupción de las grandes multinacionales o del sistema que se creó en la prisión de Abu Ghraib. 
[...] 
El Poder del Sistema supone una autorización o un permiso institucionalizado para comportarse de una manera prescrita y la prohibición o el castigo de los actos que no se atengan a ella. Proporciona una "autoridad superior" que valida el desempeño de unos roles nuevos, el cumplimiento de unas normas nuevas y la realización de unos actor que en otras circunstancias estarían limitados por unas leyes, unas normas, unos principios y una ética ya existentes. Esta validación suele ocultarse bajo el manto de una ideología. Una ideología es un eslogan o una proposición que suele legitimar los medios necesarios para lograr un objetivo. La ideología es la "regla suprema" a la que nadie se opone y que nadie cuestiona porque parece ser totalmente correcta para la mayoría de la gente en un lugar y en un momento concretos. Quienes ostentan la autoridad presentan esta ideología como algo bueno y lleno de virtudes, como un imperativo moral del máximo valor.
Los programas, las políticas y los procedimientos de actuación que se desarrollan para apoyar una ideología se convierten en un componente fundamental del Sistema. A medida que la ideología se va aceptando como algo sagrado, los procedimientos del Sistema se consideran cada vez más razonables y correctos.
Durante los años sesenta y setenta, cuando las juntas militarse fascistas gobernaban medio mundo desde el Mediterraneo a Latinoamérica, los dictadores siempre justificaban sus llamadas a las armas como defensa necesaria contra una "amenaza a la seguridada nacional" supuestamente planteada por socialistas o comunistas. Acabar con esa amenaza hacía necesario que el Estado legitimara la tortura por parte de los militares y la policía. También legitimaba el asesinato de los sospechosos de ser "enemigos del Estado" por parte de los llamados "escuadrones de la muerte". 
[...] 
[En relación al EPS y los participantes del mismo] Nuestros jóvenes participantes no eran unas "manzanas podrídas" que fueron a parar a un buen cesto. Al contrario, nuestro diseño experimental garantizaba que al principio fueran buenas manzanas y que acabaran siendo corrompidas por el poder insidioso del cesto podrido de nuestra prisión. Naturalmente, en comparación con la naturaleza perniciosa y letal de las prisiones civiles y militares de verdad, nuestra prisión de Stanford era relativamente benigna. Los cambios en la forma de pensar, sentir y comportarse que experimentaron nuestros voluntarios en aquel entorno fueron consecuencia de unos procesos psicológicos conocidos que actúan en todos nosotros de diversas maneras y en muchas situaciones, aunque no de una manera tan implacable e intensa. 
[...] 
[Hablando sobre el programa SERE de los Estados Unidos para la obtención de inteligencia en interrogatorios] En general, estos métodos minimizaban la aplicación de torturas físicas en favor de unos métodos "blandos" de tortura psicológica. Cinco tácticas básicas del programa SERE para hacer que los detenidos u otras personas sometidas a interrogatorio se muestren dispuestas a confesar y facilitar información son:
-Humillación y degradación sexual.
-Humillación basada en prácticas religiosas y culturales.
-Privación de sueño.
-Privación sensorial y sobrecarga sensorial.
-Tormentos físicos, como inmersión en agua o hipotermina (exposición a temperaturas gélidas) para crear miedo y ansiedad. 
[...] 
[Sobre algunas técnicas experimentales de Milgram  para hacer que personas normales realicen actos brutales] 8.- Cambiar de una manera gradual la naturaleza de la figura de autoridad (el investigador en el estudio de Milgram) para que pase de se razonable y "justo" al principio, a ser "injusto" y exigente, e incluso irracional. Esto provoca una conformidad inicial y una posterior confusión, porque esperamos coherencia de las autoridades y de los amigos. El hecho de no reconocer que esta transformación se ha producido da origen a una obediencia irreflexiva (forma parte de muchas violaciones cometidas durante citas y es una razon de que las mujeres maltratadas por sus cónyuges sigan con ellos).
[Otra de las técnicas consiste en ] 10.- Ofrecer una ideología, o una gran mentira, para justificar el uso de cualquier medio con el fin de lograr una meta aparentemente imprescindible. [...] Esta táctica se conoce con el nombre de "tapadera" porque encubre los procedimientos que siguen y que podrían ser cuestionados porque no tienen sentido por sí solos. El equivalente de esto en el mundo real recibe el nombre de "ideología". La mayoría de los países se basan en una ideología, que suele mencionar las "amenazas a la seguridad nacional", para entrar en guerra o para suprimir la oposición política. Cuando los ciudadanos temen que la seguridad nacional esté amenazada, ceden sus libertades básicas a un gobierno que les ofrezca seguridad. El análisis clásico de Erich Fromm en "El miedo a la libertad" nos hizo tomar conciencia de la táctica que Hitler y otros dictadores han venido usando desde hace mucho tiempo para alcanzar el poder y mantenerse en él: ofrecer seguridad a los ciudadanos si éstos renuncian a sus libertades porque asó podrán controlar mejor la situación.  
[...] 
La profunda experiencia de Steiner con muchos hombres de las SS tanto en el plano personal como en el académico le condujo a plantear dos importantes conclusiones sobre el poder institucional y la expresión de la brutalidad: "Al parecer, el apoyo institucional a los roles violentos tiene unos efectos mucho más profundos de lo que en general se cree. Cuando hay sanciones sociales implícitas, y sobre todo explícitas, que apoyan estos roles, tienden a atraer a personas que no sólo pueden obtener satisfacción con la naturaleza de este trabajo, sino que son cuasi-verdugos tanto en sus sentimientos como en sus actos".
Luego, Steiner describe como pueden triunfar los roles sobre los rasgos del carácter: "Ha quedado muy claro que no todos los que desempeñan un papel brutal presentan unos rasgos sádicos en su carácter. Los que desempeñaban unos roles que inicialmente no casaban con su personalidad solían cambiar sus valores (es decir, tenían la tendencia a adaptarse a lo que se esperaba de ellos en esos roles). 
[...] 
El anonimato se puede otorgar a una persona no sólo con máscaras, sino también por la forma de tratarla en una situación dada. Cuando los demás no nos tratan como la persona que somos sino como un "otro" indiferenciado que es procesado por el Sistema, o si nuestra existencia se ignora, nos sentimos anónimos. La sensación de carecer de identidad también puede desembocar en una conducta a antisocial. Un investigador trataba a unos estudiantes que participaban en una investigación o bien de una manera considerada, o bien como "conejillos e indias". ¿Adivina el lector quienes le hurtaron algo cuando no estaba mirando? Más adelante, estos estudiantes se encontraron solos en el despacho del profesor-investigador, con la oportunidad de hurtarle unas monedas y unos bolígrafos de un cuenco lleno de ellos. Los que se encontraban en la condición de anonimato lo hicieron muchas más veces que los estudiantes que habían sido tratados con consideración. La amabilidad puede ser bastante más que una recompensa en si misma. 
[...] 
Lo único que hace falta para que el mál triunfe es que los hombres buenos no hagan nada. -Edmund Burke, estadista británico.
Debemos saber que aceptar pasivamente un sistema injusto es cooperar con ese sistema y, de ese modo, tener parte en su maldad. -Martin Luther King Jr. 
[...] 
A lo largo de la historia, la pasividad de quienes podían haber actuado, la indiferencia de quienes deberían haber tenido más conciencia, el silencio de la voz de la justicia cuando más importancia tenía; eso es lo que ha hecho posible que el mal triunfara. -Haile Selassie, último emperador de Etiopía. 
[...] 
La derechista Democracia Cristiana de la Italia de la década de 1970 empleaba la "estrategia de la tensión" [como el "nos interesa que haya tensión" de Zapatero] para el control político alimentando el miedo al terrorismo de las Brigadas Rojas (comunistas radicales) [como "la derecha que viene" del PSOE]. Y, naturalmente no debemos olvidar el ejemplo clásico de la Alemania nazi, cuando Hitler hizo que los judíos cargaran con la culpa del colapso económico de la década de 1930 [como ahora los neocon, Aznar y Bush]. Eran la amenaza interna [ahora es "la derecha"] que justificaba un programa externo de conquista y que exigía su exterminio tanto en Alemania como en todos los países ocupados por los nazis. 
[...] 
[Acerca de las técnicas necesarias para evitar se controlado por la situación] He elaborado un compendio de métodos para el lector; sin embarco, en un solo capítulo no es posible presentarlo en toda su extensión y con todos los pormenores. La solución es ponerlo a disposición de quien lo desee en Internet, en el sitio web que acompaña a este libro: www.lucifereffect.com De este modo, el lector lo podrá consultar cuando le venga bien y si así lo desea, tomar notas, revisar las fuentes en las que se basa y considerar en qué contextos de su propia vida puede poner en práctica estas estrategias de resistencia. Además, cuando vea que él mismo o alguna persona que conozca está siendo objeto de un método concreto de influencia social, podrá recurrir a esta guía para hallar soluciones y saber qué puede hacer para colocarse en una posición que le permita afrontar el reto.


PD: Para los cinéfilos interesados, hay otra película alemana basada en otro experimento real, llamada La Ola (Die Welle) [ver trailer], que al igual que Das Experiment [ver trailer], exagera y modifica el caso real.

Nota: Imagen del Ángel Caído del Retiro de Madrid, obtenida de Wikimedia.

sábado, febrero 19, 2011

Objetivos y medidas

Goodhart’s law warns us that “when a measure becomes a target, it ceases to be a good measure.” 


Traducción: La ley de Goodhart nos advierte que "cuando una medida se convierte en un objetivo, deja de ser una buena medida."

Leyendo un interesante artículo sobre un fraude en una revista de matemáticas, me he topado con esta ley de Goodhart (ese Charles Goodhart) que es perfectamente aplicable a muchos otros casos reales, particularmente en política, pero también en el trabajo cuando trabajamos por objetivos y en el caso del algoritmo de búsqueda de Google (granjas de enlaces por ejemplo).

Y es que hay que tener un cuidado exquisito en separar lo que se mide, de los objetivos; para que la gente no haga lo normal y predecible, que es tratar de conseguir los objetivos específicos que se valoran, incluso aunque tengan que sacrificarse cosas importantes. Lo veo a diario en los periódicos: empresas que pagan bonus a directivos que han montado un cristo, o incentivos a ciertos negocios que solo conducen al pillaje.

martes, septiembre 21, 2010

El aprendizaje de los nombres de los colores y los niños


Ayer mismo leí un artículo en Scientifics American (vía Facebook: Why Johnny can’t name his colors) de Melody Dye sobre el aprendizaje de los nombres de los colores en niños de 2 a 6 años. Se trata de un estudio estadounidense, lo que quiere decir que no es directamente aplicable a otros países por varias razones, pero los resultados de la investigación me parecen tan curiosos que no puedo resistirme a comentarlos.

La investigación arrancaba tratando de encontrar una manera de acelerar el proceso de aprendizaje de los nombres de los colores por parte de los niños. Al parecer los niños son capaces de aprender rápidamente los nombres de las cosas (casa, perro…) pero tienen problemas durante bastantes años para nombrar correctamente los colores (rojo, verde…). En el artículo se comenta la complejidad inherente a su aprendizaje dado que el mundo está siempre lleno de colores, pero no de cosas (osos, camiones…), lo que podría explicar parte de la dificultad que separa el aprendizaje de los nombres de los colores del de los objetos. Además se comenta la amplia y subjetiva variedad de tonalidades, que hacen de su aprendizaje algo bastante cultural.

La parte interesante llega cuando se tiene en cuenta que en inglés, los adjetivos suelen ir delante del nombre (“the red ballon” es una construcción más habitual que “the ballon that is red”, particularmente en adultos). Esta peculiaridad del idioma tiene un efecto que pasaba desapercibido para investigaciones anteriores: no da un contexto que facilite la compresión y atención del niño. Al empezar diciendo “coge la roja X” el niño es incapaz de usar esa información para nada hasta que despeja X.
Dicho de otro modo: el color es en efecto una propiedad de los objetos, y por eso no da información por sí mismo (necesitamos conocer el objeto al que pertenece), por lo que no nos permite tener a priori una imagen mental de nada, y por ello el niño, no pudiendo visualizar la conversación (una peculiaridad de la atención en los seres humanos), ve mermada su capacidad de aprendizaje (no olvidemos que esto se suma a la propia complejidad mencionada del tema de los colores).

Tras realizar pruebas a dos grupos de niños, teniendo cuidado de usar adjetivo+nombre en uno y nombre+adjetivo en el otro, confirmaron que un método para reducir el tiempo de aprendizaje de los colores en los niños era, en efecto, así de simple: usar la construcción nombre+adjetivo, como en “la pelota roja”.


Curioso ¿no? Pero no es más que otro ejemplo de lo complejos y curiosos que son la psique, el mundo y las relaciones humanas, y de cómo pequeños cambios, detalles que nadie tiene en cuenta, pueden provocar grandes diferencias.

Por supuesto habrá quien defienda, (tras leer este artículo o interpretando mis palabras) el lenguaje políticamente correcto y los disparates ortográficos y gramaticales con fines políticos, pero yo creo (y es solo mi opinión) que si hay algo que debería quedar claro con este estudio en particular, es que el idioma debe adaptarse al ser humano y ser una herramienta que le permita comunicarse con sus semejantes manteniendo la atención en lo esencial. El idioma no debería ser algo obtuso, verboso, difícil de seguir y con objetivos morales de dudosa realidad.

Por último, y aquí ya entro en terrenos resbaladizos y seguro lleno de amantes del esperanto, no puedo dejar de preguntarme, si el idioma, tanto hablado como escrito y sus peculiaridades (grafía, curva de aprendizaje, declinaciones, géneros, etcétera) no tendrán un efecto relevante en los grados de analfabetismo, éxito, o problemas sociales de las diversas naciones o culturas. Y a raíz de esta idea me pregunto si teóricamente se podría diseñar un idioma “óptimo” desde 0, algo que maximizase de alguna manera las capacidades de los seres humanos o al menos de un grupo de ellos. Pero esto, como ya he dicho, es terreno resbaladizo y la pendiente lleva a la ciencia ficción.

martes, agosto 24, 2010

Tantas cosas por escribir: Una de vídeos

Tengo montones de ideas y artículos a medio escribir o esbozados, pero no el ánimo y el tiempo para completarlos y ponerlos por escrito, así que este post va a ser sencillo, varios vídeos y direcciones interesantes para ampliar conocimientos sobre temas que al menos a mi me parecen relevantes. Lo malo, es que son todos en la lengua de Shakespeare, que aunque no debería ser un problema en pleno siglo XXI en un país de la Unión Europea, es como mínimo incómodo para muchos. En fin aquí va el popurrí:

Chip Conely, en una charla de TED, sobre lo que realmente importa en la vida: ser felices. Aunque personalmente el tipo me parece un vendemotos que mezcla hábilmente filosofías orientales y anécdotas, da que pensar, incluso a pesar de que odio el abuso de frases célebres que en mi opinión hace. El vídeo, contiene subtítulos en la web, para los perezosos, pero se entiende perfectamente si sueles ver series americanas en V.O.




El siguiente vídeo titulado The secret powers of time, de RSA Projects, trata sobre la diferente percepción y actitud de las personas desde el punto de vista del tiempo. Divide a las personas en 3 grupos, las orientadas al presente, al pasado y al futuro, y describe ciertas ventajas y desventajas en cada una de esas actitudes. Este vídeo no tiene subtítulos en español, pero se trata de una transcripción en forma de cómic de una charla de Philip Zimbardo, una persona realmente interesante incluso sin contar con que es el responsable del Experimento de Stanford, en un formato gráfico sorprendentemente efectivo. RSA tiene más transcripciones de este tipo en su web.





Lo siguiente a comentar es que el trabajo tan asombroso de síntesis, dibujo y comunicación de los vídeos de RSA, lo realiza una empresa llamada Cognitive Media, de Reino Unido. En su web puede verse como es el proceso y recibir un par de lecciones gratis sobre comunicación, tan solo navegando por su sitio.

Y por último otro vídeo, probablemente ofensivo para los creyentes, particularmente por el uso de la palabra "bullshit", es un monólogo tipo club de la comedia (en inglés sin subtítulos pero fácil de entender) de un tal George Carlin todo un personaje, donde pone en evidencia, de un modo muy gracioso (al menos para un ateo) montones de incongruencias de la religión organizada cristiana (católica, protestante...) aunque también puede aplicarse a cualquier religión organizada monoteísta. Al parecer hay más monólogos de este hombre por ahí fácilmente localizables en Google.




martes, agosto 10, 2010

Libro: Híbridos.



Título: El paralaje neanderthal 3. Híbridos.
Autor: Robert J. Sawyer
Editorial: Ediciones B

Esta es la tercera y última parte de la trilogía sobre la distopía neanderthal de Sawyer y desgraciadamente el la peor de todas las partes.

En esta ocasión, la historia gira específicamente sobre las relaciones interpersonales de humanos y neanderthales. Agotada ya la veta de la tecnología, la historia y el choque cultural incial, la historia se vuelve de todo menos ciencia ficción. Da la impresión de que Sawyer aprovechó el tirón de las dos entregas anteriores y le pasó el encargo de esta parte a un negro (negro literario, me refiero) que casualmente era bisexual, feminista y con tendencia al comunismo. Nada malo de por si, pero que dada la ausencia de ciencia o ciencia ficción, acaba derivando en una novela romántica muy poco pasable y muy rara.

En realidad no hay mucho que decir de este libro salvo que desaprovecha una idea (aniquilar a la población masculina del planeta) que habría dado mucho juego y la posibilidad de continuar la saga, y se dedica a hablar de sexo entre especies y a presentarnos villanos de opereta que no se puede creer ni dios.

Posiblemente la peor parte es el final, que es de cuento de hadas y con litros de pasteleo de baja calidad.
En resumen, si eres fanboy de Sawyer, te han gustado las dos primeras partes de la trilogía, no eres homófobo, no te molesta el feminismo barato, y puedes tragarte una peli romántica sin pestañear, quizá este libro te guste.

Libro: Humanos.

Título: El paralaje neanderthal 2. Humanos
Autor: Robert J. Sawyer
Editorial: Ediciones B

Esta es la segunda parte de la trilogía neanderthal, de nuevo un libro de Sawyer. Si el tipo escribe libros decentes, ¿por qué cambiar?

En esta ocasión el portal entre nuestro mundo y la distopía neanderthal es reabierto con el propósito de establecer relaciones formales y a gran escala entre las dos civilizaciones. Sawyer consigue una buena segunda parte, donde ahonda aun más en los aspectos de la civilización humana, su historia, sus miserias y grandezas. Y por supuesto muestra algo más del mundo neanderthal, sus ritos y costumbres.

No contaré mucho más para no reventarle a nadie el libro, pero me gusta especialmente la exposición que se hace en una parte del libro sobre las ventajas e inconvenientes de una civilización basada en la caza y la recolección (la del homo neanderthalensis o “barast” en el libro), en lugar de una sociedad agrícola y ganadera como la nuestra (homo sapiens sapiens). Básicamente en el libro se sostiene la idea de que quizá podríamos haber sido mucho más felices o quizá “buenos” si no nos hubiésemos dedicado a desarrollar la agricultura, reproducirnos como conejos y exterminar especies enteras de aves, mamíferos y demás fauna.

En resumen, se trata de una lectura obligada si te gustó la primera parte ya que es la ampliación del mismo tema, una vuelta de tuerca sobre el encuentro entre homínidos y humanos. Y por cierto, que al tratarse de una trilogía, deberían leerse los libros en el orden correcto.

Libro: Homínidos

Título: El paralaje neanderthal. Hominidos
Autor: Robert J. Sawyer
Editorial: Ediciones B

De nuevo, un libro de ciencia ficción de Sawyer, autor al que he pillado el gusto. Hace años estuve a punto de leerlo, pero en aquel momento mis inquietudes intelectuales iban más encaminadas a la astronomía y el terror que a la antropología o la paleontología y supongo que terminé seleccionando algo de Clarke o Lovecraft.

En este libro Sawyer nos plantea, mediante una socorrida teoría cuántica quetodoloexplica, un universo alternativo donde el Neanderthal y no el Cromañón, sobrevivió y prosperó hasta nuestros días. Esta realidad alternativa conecta con la nuestra accidentalmente y nos planta a un físico Neanderthal en Toronto, Canadá.

La trama urdida permite al autor ahondar en la sociedad humana, sus raíces, sus incoherencias y todo lo que podríamos hacer mejor, y presenta una civilización alternativa, una distopía de 40.000 años.

Dado que se trata de un libro de cierta edad, obviaré la posibilidad de spoilear y pasaré a comentar que el libro contiene ideas muy curiosas sobre sistemas socialistas y totalitarios que podrían funcionar, aunque también apunta a que seguramente no funcionarían dadas las características inherentes al ser humano. En conjunto se trata de una historia típica, con romance y todo, pero que nos permite observar la sociedad humana desde una óptica bastante más objetiva, más alienígena, de lo que estamos acostumbrados en la ciencia ficción.

Otro detalle del libro, es que como suele hacer Sawyer, explica montones de conceptos de genética, historia, antropología, etcétera, de manera amena, así que puede ser útil para quien quiera darse una ducha (no diré baño dado lo superficial del relato) de conocimientos sobre estas áreas.

En resumen, este libro puede interesar a quienes disfruten con los libros de Sawyer, las distopías, las teorías políticas y de la naturaleza humana y quizá hasta los que disfruten con novelas románticas ligeras.

martes, julio 27, 2010

Libro: El cálculo de Dios

 

calculodios

Título: El cálculo de Dios

Autor: Robert J. Sawyer

Editorial: Ediciones B

De nuevo, un libro de ciencia ficción de Sawyer. Sin duda mucho más alegre y positivo que el periódico o el telediario, aunque lamentablemente de lectura contraindicada dadas mis actuales circunstancias personales (que no comentaré). Por un lado, he disfrutado con él pero debería haberlo leído hace un año, o quizá dentro de un par y habría disfrutado más.

En fin, se trata de un libro de ciencia ficción de la buena. Alienígenas, choque cultural, tecnologías exóticas… todo ello dispuesto para que Sawyer nos hable de la posibilidad de la existencia de Dios mientras nos da un buen repaso de cosmología, física y exobiología. Por supuesto, toda la historia va orientada, como era de esperar siendo el autor quien es, a explorar la civilización humana, su presente y futuro, particularmente las diferentes posibilidades a MUY largo plazo.

A pesar de todo reconozco que a Sawyer se le va un poco la pinza cuando habla de Dios, y probablemente no sea el tipo de libro que disfrute un fanático de El Espejismo de Dios o cualquier otro tipo de activista ateo (yo soy ateo del tipo vive y deja vivir), pero merece la pena leerlo por las ideas sobre la ecuación de Drake que maneja. Concretamente la idea de que uno de los parámetros de la ecuación sea el porcentaje de chalados de una sociedad y que afectaría a la posibilidad de que alguien llegase a obtener capacidad (recursos, conocimientos) para eliminar a su propia civilización. Como recordarán los interesados en la ecuación de Drake, uno de los parámetros (concretamente el parámetro L) es el tiempo que las civilizaciones sobreviven a su madurez por aquello de las armas nucleares y bacteriológicas y por tanto el porcentaje de chalados aumentaría esta posibilidad.

Otro de los temas interesantes es la idea de que las civilizaciones, una vez que alcanzan la radio, podrían emitir solo durante unos pocos siglos antes de obtener tecnología adecuada para decidir que es mejor “digitalizarse” en un mundo virtual y evitar ser descubiertos por terceros o morir de enfermedad, accidente o guerra. Por supuesto estas civilizaciones preferirían, o bien el anonimato (escondiéndose en el espacio o en el interior de su planeta), o bien podrían optar por “esterilizar” toda forma de vida cercana reventando la supernova más próxima, evitando intromisiones en sus hogares digitales.

En resumen, si no eres ateo radical, te gusta la ciencia ficción y no tienes conocidos o familiares muriendo de cáncer, este es tu libro.

jueves, julio 22, 2010

Libro: Recuerdos del futuro

recuerdosdelfuturo

Libro: Recuerdos del futuro
Autor: Robert J. Sawyer
Editorial: La factoría de ideas

Busqué este libro a raíz de la serie Flashforward, cuando me enteré de que la serie de televisión estaba “basada” en la novela de Sawyer. Viendo que la serie estaba degenerando en un “Perdidos” (no iba a ninguna parte, no había respuestas, solo más preguntas y elementos adicionales) y sabiendo que estaba barajándose su cancelación, decidí ir a la fuente original a leer la historia de principio a fin para satisfacer mi curiosidad. Y ha resultado una muy buena historia de ciencia ficción.

A Sawyer, su autor, no lo he reconocido hasta el final del libro, cuando leyendo la bibliografía, me he dado cuenta de que su excelente novela “Experimento Terminal”, figura leída en mi estantería desde hace casi una década.

La novela trata un escenario como el de la serie, con la que comparte muchas situaciones, personajes y nombres, pero lo hace desde un enfoque más de exploración “y sí…?” de novela de ciencia ficción, que de serie de intriga y acción como el que le han dado en televisión. El argumento principal es el de la visión de dos minutos del futuro, por parte de toda la humanidad. Cada persona del planeta ve desplazada su consciencia hacia su yo futuro, permitiendo conocer, si se sigue vivo y despierto en el futuro, retazos de este: con quien estaré, que noticias dan en la tele o periódico, una película, el aspecto de una calle, el valor de unas acciones… detalles en general irrelevantes, pero que acaban siendo agrupados en Mosaico, una aplicación del CERN para plasmar una imagen colectiva y coherente del futuro. Por supuesto las predicciones que hace el autor desde 1999 a 10 y 30 años (2009 y 2030), son bastante erróneas, pero eso casi permite centrarse mejor en la especialidad de Sawyer, el análisis del comportamiento humano en circunstancias extrañas, una suerte de experimento social. Y lo hace muy bien.

Si alguien está buscando algo de ciencia ficción, puedo recomendar este libro al igual que hice en su día con Experimento Terminal. Por mi parte creo que leeré algo más de este autor en cuanto me sea posible, algo que me distraiga de la situación política y económica actual, que hace tiempo que tiene una atmósfera irrespirable y solo aclarada brevemente por la reciente Copa Mundial de Fútbol.