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sábado, enero 14, 2012

Libro: Rework



Titulo
: Rework
Autor: Jason Fried y David Heinemeier Hansson
Editorial: 37Signals (supongo)

Hace un par de semanas terminé de leer uno de los libros de la gente de 37signals, Rework, que habla de su filosofía y experiencias en el desarrollo de software, la gestión de personas, el trato a los clientes, y en definitiva, todas las áreas no puramente técnicas sobre el negocio del software.

Se trata de un libro muy fácil de leer, con el que es difícil estar en desacuerdo (si no lo estás, me interesaría saber por qué, y si alguna vez has desarrollado un producto) y que a pesar de no ser exhaustivo, es una muy buena recopilación de consejos prácticos si quieres vivir con el software.

El estilo del libro recuerda al del Guy Kawasaki y es de los que van directo al grano, sin historietas ni adornos. Pura experiencia para el que la quiera o pueda aprovechar.

Como se trata de un libro muy variado, que está parcialmente online, e incluso traducido (aunque no parece muy buena traducción por lo poco que he visto de ella), y como ya hay medio millón de reviews en Internet, me abstendré de recopilar citas interesantes y me centraré en una que desgraciadamente sufro en mi puesto actual: considerar todo como urgente (ASAP:as soon as possible).
ASAP is poison Stop saying ASAP.
We get it. It's implied. Everyone wants things done as soon as they can be done. When you turn into one of these people who adds ASAP to the end of every request, you're saying everything is high priority. And when everything is high priority, nothing is. (Funny how everything is a top priority until you actually have to prioritize things.) ASAP is inflationary. It devalues any request that doesn't say ASAP. Before you know it, the only way to get anything done is by putting the ASAP sticker on it. Most things just don't warrant that kind of hysteria. If a task doesn't get done this very instant, nobody is going to die. Nobody's going to lose their job. It won't cost the company a ton of money. What it will do is create artificial stress, which leads to burnout and worse. So reserve your use of emergency language for true emergencies. The kind where there are direct, measurable consequences to inaction. For everything else, chill out.
Para terminar, solo comentar que es un libro indispensable si quieres hacer un buen trabajo con el mínimo de recursos, si trabajas en una PYME, en una startup, si planeas montar un producto o si te interesa conocer otras maneras de funcionar a parte de las que venden las megaconsultoras.

lunes, febrero 01, 2010

Peopleware

Una verdad como un templo en Peopleware, o al menos de su resumen (a ver si encuentro el libro):
The High-Tech Illusion - Most people apply high-tech, using computers and other new technology components to develop products or organize affairs. Having to work in teams, projects, and other tightly knit working groups, we are mostly in the human communication business. More focus is placed on technical rather than the human side of work because that's easier to do. Most managers are like the vaudeville character who loses his keys on a dark street and looks for them on the adjacent street because, as he explains, "The light is better here."

 En cristiano al vuelo:

La ilusión de la alta tecnología. La mayoría de la  gente aplica alta tecnología, usando ordenadores y otros elementos de las nuevas tecnologías para desarrollar productos u organizar sus negocios. Al trabajar en equipos, proyectos y otros grupos altamente integrados, nos encontramos sobretodo en el negocio de las comunicaciones humanas. Se pone más atención en las cuestiones técnicas que en el lado humano del trabajo porque es más fácil de hacer. La mayoría de los gestores son como el personaje de vodevil que pierde las llaves en una calle oscura y las busca en la calle adyacente porque, como explica, "la luz es mejor aquí".

domingo, mayo 31, 2009

Aptitud: ¿Está fingiéndola tu jefe?


Hace unas semanas leí un artículo del Times que hablaba de experimentos orientados a descubrir qué hace que una persona sea elegida como líder de un grupo, algo que debería resultar interesante tanto a nivel laboral, como a nivel político, con las elecciones tan cerca. De hecho me pareció tan interesante que decidí traducirlo para tratar de aumentar su distribución, a fin de ayudar a identificar vendemotos de manera más efectiva. Y para mantener mi ingles también, claro.

Esta es mi traducción:

Los jefes pueden ser una raza autoritaria pero a menudo hay que admirar su habilidad en los negocios.
¿No te encantaría tener el mismo sentido de aptitud y confianza, su habilidad para valorar problemas difíciles y alcanzar soluciones inteligentes sobre la marcha?
¿Sabes qué? A ellos también. Si alguna vez has sospechado que tu jefe no es en realidad tan bueno en lo que hace para merecer el puesto en primer lugar, un nuevo estudio publicado en el "Journal of Personality and Social Psychology" sugiere que podrías estar en lo cierto.

Los psicólogos sociales saben que una manera de ser visto como un líder en cualquier grupo es simplemente actuar como uno. Habla alto, habla bien y ofrece montones de ideas, y en poco tiempo, la gente empezará a hacer lo que dices. Esto funciona bien cuando los líderes saben de lo que están hablando, pero ¿y si no lo saben? Si alguien actúa como un jefe pero piensa como un bobo, ¿es suficiente para estar arriba?
Para determinar cuan fácil un líder todo fachada puede tomar el control de los empleados, investigadores de la universidad de California, Berkeley, idearon un par de pruebas. Cameron Anderson, un profesor asociado de Comportamiento Organizacional y Relaciones Industriales, junto con el doctorando Gavin Kilduff, reclutaron a un grupo de 68 estudiantes de graduado y los dividieron en equipos de cuatro personas. Para eliminar el comodín del sexo, los equipos fueron o todo hombres o todo mujeres. A cada grupo se le dio la tarea de gestionar una organización ambiental sin ánimo de lucro; el grupo que mejor lo hiciera (determinado por los investigadores) ganaría un premio de 400$. Mientras que el premio era real, la meta perseguida no lo era. Lo que Anderson y Kilduff realmente querían ver era como emergían los miembros alfa del grupo.
Después de que los equipos realizaran su trabajo durante una cantidad específica de tiempo, los miembros de cada grupo puntuaron cada uno su nivel de influencia en el grupo y, lo más importante, su nivel de competencia. Las sesiones de trabajo fueron grabadas en vídeo, y un grupo de observadores independientes realizaron las mismas valoraciones, al igual que Anderson y Kilduff. Los tres grupos de jueces llegaron a las mismas conclusiones. De manera consistente, los miembros del grupo que más hablaron fueron los más puntuados para cualidades tales como "inteligencia general" y "formales y autodisciplinados". Los que no hablaron tanto tendieron a puntuar más alto en rasgos menos deseables que incluían "convencional y poco creativo". "Los individuos más dominantes alcanzaron influencia en sus grupos en parte porque fueron vistos como más competentes por sus compañeros de grupo" escribieron Anderson y Kilduff.

¿Y qué? Puede que fuesen más competentes. ¿No es posible que la gente que habla más lo haga simplemente porque tenga más cosas que decir? Para comprobar esto Anderson y Kilduff realizaron un segundo estudio con un nuevo equipo de voluntarios en el cual la habilidad testada fuese mucho más cuantificable que montar una ONG ecologista. Esta vez fueron matemáticas.
De nuevo, los voluntarios se dividieron en grupos de 4 en competencia por un premio de 400$ pero ahora su tarea asignada fue trabajar en equipo para resolver problemas de computación, de versiones pasadas del Test de aptitud de gestión de graduados (SAT). Antes de comenzar la tarea los participantes informaron a los investigadores (pero no a los miembros de su equipo) de sus puntuaciones reales en el apartado de matemáticas del SAT. Al acabar el trabajo, la gente que más habló fue de nuevo preferiblemente descrita por sus compañeros como líderes y también como genios de las matemáticas. Es más, cualquiera que hablase más alto que los demás pareció ser puntuado de esa manera. Los participantes ganaron reconocimiento por ser los primeros en decir una respuesta pero también por ser los segundos o terceros, incluso aunque lo único que hicieran fuese estar de acuerdo con los que cualquier otro hubiese dicho.
Simplemente dar alguna pizca de información relevante para resolver el problema contaba siempre que lo hicieran regularmente y con suficiente convicción.

Cuando Anderson y Kilduff comprobaron el trabajo de los participantes, sin embargo, muchos de los farsantes fueron descubiertos. Reiteradamente, los que emergieron como lideres y fueron mejor puntuados en aptitud no fueron los que ofrecieron el mayor número de respuestas correctas. Ni tampoco lo fueron aquellos cuyas puntuaciones del SAT sugerían que podrían haberlo hecho. Lo que hicieron fue ofrecer más respuestas. Punto.

“Los individuos dominantes se comportan de manera que les hace parecer competentes”, escribieron los investigadores, “por encima y más allá de su aptitud real”. Resulta preocupante que los miembros del grupo parecieron demasiado serviciales a la hora de seguir a estos jefes no cualificados. Un aplastante 94% del tiempo, los equipos usaron la primera respuesta que cualquiera dijese además de dar solo una somera consideración a otras que se ofrecieron.

Nada de esto resulta chocante – al menos si has estado viendo las noticias. No tienes que ser un antiguo propietario de una casa quemado por el fracaso de la vivienda o un votante de estado demócrata gritando “te lo dije” para estar de acuerdo en que la manera en que elegimos a nuestros lideres está a menudo basada en algo diferente del merito. Esto no es totalmente malo, desde que no importa cuan competente sean nuestros jefes, ellos aun tienen el carisma y la convicción para persuadir a la gente de que los siga. Ya sea que nos dirijan desde el despacho oval o la oficina de la esquina, corresponde al resto de nosotros observarles de cerca y asegurarnos de que saben lo que están haciendo y a donde van.

martes, abril 15, 2008

The Man From Earth


Hace un par de días pude disfrutar de magnífica película: The Man From Earth. El argumento es bastante "simple": un profesor universitario a punto de dejar su trabajo e irse de la ciudad confiesa a sus amigos más cercanos que es un cavernícola de la edad de piedra y que lleva viviendo entre nosotros desde hace 14.000 años. Su amigos, profesores y doctores de diversas disciplinas reaccionarán de diversas maneras entre la incredulidad y la aceptación en lo que será una larga y extraña noche.

Con ese argumento, un guión que explora el tema al máximo posible, un elenco de actores no muy conocidos y ningún truco de dirección o efectos especiales (algo raro hoy día), me han conseguido enganchar completamente y por eso procuro recomendar esta película a quien pueda interesar.

Como punto curioso está que el director y co-productor pide donativos por Pay Pal a quien vea la película fuera de los EEUU, ya que solo está estrenada en ese país.

Para más información, hay una entrada en Microsiervos y se puede encontrar la película (en inglés) en cualquier red de P2P como Emule.

lunes, marzo 17, 2008

Como conseguir tiempo para tus metas personales



Me gusta Zenhabits, tiene una buena cantidad de artículos interesantes sobre la vida y las metas personales, pero este que traduzco a continuación me ha gustado especialmente. Espero que lo disfrutéis tanto como yo.

"Los obstáculos son esas horribles cosas que ves cuando desvías la mirada de tu meta". -Henry Ford


Uno de los mayores desafíos al tratar de cumplir alguna meta personal es que tendemos a postergarlas hasta mañana, o la semana que viene, en favor de otros asuntos mas acuciantes en el trabajo y en casa.

Desgraciadamente, el mañana nunca llega.

Si quieres cumplir una meta, tienes que empezar con ella hoy. Encontrar el tiempo para dar los pasos necesarios es el problema, por supuesto, mientras llevamos vidas ocupadas y complicadas, y cuando tenemos tiempo, estamos demasiado cansados para hacer cualquier cosa que requiera energía o pensar. Buscamos vegetar en frente de la televisión, o echar una siesta.

¿Así que como encontrar el tiempo para tus metas personales? Eso es lo que el lector Trin preguntó recientemente.

¿Como consigues hacer tiempo? No estoy seguro de donde empezar con mis propias metas, ya que siento que tengo que sacrificar algo importante para cuidarme. Me encantaría conocer tu opinión como padre de 6 niños ¿Qué actividades fueron eliminadas de tu vida diaria para meter tus metas personales?


No puedo darte una respuesta fácil. No hay un solo y pequeño truco que pueda darte para encontrar enormes reservas de tiempo donde puedas perseguir todas las metas con las que hayas soñado. Requiere trabajo, requiere compromiso, requiriere motivación… pero puede hacerse, sin duda. Yo lo hice –a pesar de estar casado, con seis niños, y teniendo dos trabajos hasta hace poco, encontré tiempo para entrenar para una maratón, para trabajar en eliminar mis deudas, para comer más sano, para eliminar el desorden y ser organizado, para levantarme temprano, y mas.

¿Cómo lo hice? De nuevo, no hubo un solo paso que lo llevase todo a cabo por mi, sino una serie de ellos que añadieron tiempo sobrante.

1.- Una meta cada vez. A menudo el problema es que intentamos alcanzar demasiadas metas a la vez. Tenemos una lista de cosas que intentamos realizar, abarcando el espectro: desde jardinería a aprender italiano o ponerse en forma. Puede ser abrumador, y por ello nunca empezamos. O en cambio, puede que empecemos llenos de energía, para después quedarnos sin ella rápidamente, por la extrema dificultad de mantener la concentración y la energía (los dos ingredientes clave para cumplir una meta) para demasiados metas a la vez. Incluso tener dos metas a la vez resulta difícil, si no estás en piloto automático para una de ellas. Por ahora céntrate en una sola meta cada vez. Cuando estés en piloto automático para una, puedes ir a por la siguiente. Calcula al menos un mes para cada meta.

2.- Asegúrate de que realmente lo deseas. No es suficiente con decir, "estaría bien aprender francés" o "molaría hacer yoga todas las mañanas". Tiene que ser algo que realmente desees. Pregúntate a ti mismo por qué quieres alcanzar una meta, y cuanto lo deseas. Conoce tus motivaciones. Es importante hacerlo pronto o no conseguirás tiempo para ella.

3.- Conviértela en tu mayor prioridad.
Todos tenemos multitud de cosas en las que concentrarnos en nuestras vidas, desde la escuela o el trabajo, a la familia o los recados, o varias metas, o compromisos y aficiones o actividades cívicas. Si nos concentramos en todas esas metas antes que en Nuestra Meta, nunca encontraremos tiempo para ella. Solo hay una cantidad limitada de tiempo en un día. En algún momento, tenemos que priorizar y si hacemos de nuestra meta nuestra mayor prioridad, le conseguiremos el tiempo.

4.- Reduce tus compromisos. Soy un gran fan de simplificar la vida –y una de las primeras cosas que deberías hacer cuando la simplifiques es hacer una lista corta de las 4-5 cosas que son más importantes para ti, para las que quieres conseguir tiempo, que amas y te dan alegría. Ya he dicho esto antes pero por dar un ejemplo, mis cosas importantes: son pasar tiempo con mi familia, escribir, leer y correr. Todo lo demás es no esencial. Una vez que has hecho tu lista, deberías reducir algunos de los compromisos no esenciales. ¿Ser miembro del club Harley-Davidson ya no te hace sentir alegre y realizado? Dimite elegantemente. Si reduces al menos algunos compromisos, tendrás espacio en tu vida para las cosas que quieres hacer –incluyendo tus metas personales.

5.- Mantenlo simple. Es importante no hacer tus metas demasiado complicadas. No quieres tener una enorme lista de cosas por hacer para cumplir tu meta. Te verás abrumado. En lugar de eso, concéntrate en una pequeña sub-meta que te lleve hacia una meta mayor. Si tienes como meta invertir para la jubilación, por ejemplo, haz tu primera meta simplemente aprender lo que necesitas saber sobre inversiones. Haz tu segunda meta abrir las cuentas necesarias y transferirles dinero. Después haz de tu meta el hacer ingresos automáticos y regulares y no tocarlos. Otra aproximación es concentrarse primero en crear un hábito que te lleve a tu meta. Si tu meta es ponerte en forma, por ejemplo, céntrate en formar el habito de caminar cada día (o correr, o hacer bicicleta, o lo que sea). Una vez que has formado el hábito, concéntrate en beber solo agua. Después en comer frutas y verduras en vez de tomar aperitivos (comida basura). Y así hasta que hayas alcanzado tu meta.

6.- Mantente centrado. Una de las cosas más difíciles a la hora de alcanzar metas es mantener la concentración en la meta. Es fácil obsesionarse con algo más, y cuando perdemos la concentración, en seguida dejamos de conseguir tiempo para la meta. En lugar de eso, encuentra maneras de mantener la concentración. Pon un póster en la pared, o una impresión en la nevera, o haz de tu meta el fondo de pantalla de tu ordenador. Envíate recordatorios diarios. Coméntalo con los demás, en la vida real, en tu bitácora, y haz que te pregunten sobre ella diariamente.

7.- Reserva tiempo. Bien, este es un paso crucial. Puede que deba ser el número uno de la lista, pero siento que es importante poner las bases con los pasos anteriores. Pero una vez que has puesto esas bases, debes reservar tiempo para trabajar en tu meta. Cualquiera que sea el mejor momento para ti –la primera cosa por la mañana, almuerzo, media tarde, después de trabajar, por la noche. Intenta programar un momento en el que no seas interrumpido por otras cosas “urgentes” (reuniones, llamadas, niños, etc.) y cuando tengas buena energía. Para mi eso es en la mañana, y media tarde es el momento cuando otras cosas llegan para interrumpir tu programa (especialmente cuando trabajo en una oficina) y por a última hora de la tarde (justo después del trabajo para la mayoría de la gente) tiendo a estar un poco cansado. Tienes que encontrar el momento y el tiempo correctos. Designa no menos de 30 minutos, aunque en realidad una hora es mucho, mucho mejor. Dos horas no es algo factible para la mayoría, pero tu programa podría ser diferente.

8.- Conviértelo en tu cita más importante. Ese tiempo reservado que programaste tiene que tener la mayor prioridad. Hay citas que tomamos en serio – una cita con el doctor, o una reunión importante – y haremos todo lo posible para asegurarnos de acudir y no llegar tarde a ellas. “Lo siento, tengo una cita con el doctor a esa hora – no puedo coger el teléfono hasta un par de horas después”. Pero cuando se trata del tiempo en el que trabajamos para nuestras metas personales, normalmente lo dejamos de lado por otras presiones. No dejes que eso pase. Convierte en sacrosanto ese bloque de tiempo en tu agenda y nunca dejes que sea violado.

9.- Muestra que vas en serio. Comprométete. Coméntale tu meta a tanta gente como sea posible y sobre el sacrosanto tiempo programado a ella. Escribe sobre tu meta, y se específico. Piensa en los obstáculos y escribe sobre tu estrategia para afrontarlos. El plan muestra que vas en serio.

10.- Encuentra los malgastadores de tiempo. En la vida de cada persona, hay cosas que pueden ser fácilmente eliminadas sin que representen una diferencia. Cosas que gastan nuestro tiempo sin reportar mucho beneficio. Cosas como la televisión, los videojuegos, tonterías graciosas de Internet, ir de bares, etc. Si puedes identificar esos malgastadores de tiempo puedes liberar tiempo para trabajar en tus metas. Recuerda, si no está en tu lista (ver punto número 4 más arriba), puedes eliminarlo.

11.- Hazlo parte de tu rutina diaria. Esto es importante para mantener el camino a la meta por un largo período de tiempo. Si es una meta que puedes completar en una semana, no necesitas dar este paso. Pero la mayoría de metas que importan son aquellas que necesitan tiempo para completarse, y para ello, necesitarás hacerlas parte de tu rutina. Algunas metas necesitarán ser diarias –esto es, beber agua, o el hacer ejercicio, o quizá eliminar el desorden. Encuentra tiempo en tu rutina diaria donde siempre realices esta actividad, y no te permitas descartarla. Ponla a continuación de algo que ya esté firmemente arraigado en tu rutina –como ducharse o lavarse los dientes, o ir a trabajar- así no lo olvidarás. Para otras metas, una programación semanal podría ser mejor –por ejemplo hacer ingresos semanales o pagar deudas, o una clase semanal de yoga- pon esto en tu calendario y envíate un recordatorio para no olvidarlo.

"No lo intentes. Hazlo o no lo hagas. Pero no lo intentes." – Yoda en El Imperio Contraataca.


Extraído de ZenHabits y traducido por este humilde servidor.

Esta traducción tiene las mismas restricciones de "uncopyright" que el original. Así que si quieres usarla, puedes hacerlo libremente, aunque agradecería una referencia a esta bitácora.