Si a una cinta de Möbius le unimos por su borde un círculo obtenemos un plano proyectivo, si unimos por su borde dos cintas de Möebius obtenemos la botella de Klein. La botella de Klein no tiene un interior ni un exterior, ni es estrictamente una botella. No tiene bordes y es una superficie cerrada. Si se quiere hacer el modelo en el espacio tridimensional, tendrá que pasar a través de sí misma.
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miércoles, julio 28, 2010
20 días de Samsung Galaxy Spica
Ahora que llevo un tiempo prudencial con el terminal nuevo, el Samsung Galaxy Spica (vía Yoigo), creo que es un buen momento para comentar mis impresiones sobre el aparato, y más adelante en otra entrada, sobre el sistema operativo Android 2.1 Ecclair, que tiene bastante chicha.
Como ya se han dicho muchas cosas a favor y en contra del terminal en otros mil millones de sitios, obviaré los datos técnicos del aparato y me centraré en los detalles que me llaman la atención para lo bueno y lo malo.
Forma y tamaño
En primer lugar, el aparato en sí, me parece una especie de evolución de un terminal de la honorable Qtek, que tuve ocasión de probar en 2005 (creo), aunque mejorado con algunos detalles, tanto de color, como de interfaz física (botones, pulsadores…). Es muy cómodo de sujetar, y parece pensado para ser usado con una sola mano en misma filosofía de Palm (la filosofía correcta, claro ;-). No es feo, no es un diseño genial, pero es muy cómodo de usar y llevar encima.
Fotografía y vídeo
La cámara, para mi que he estado usando una MUY buena cámara incluso para los estándares actuales (hablo del combo Sony Ericsson K800i con flash Xenon), es un paso atrás, no solo en cuanto a calidad de las fotos (que dejan mucho que desear con condiciones desfavorables de luz al no tener flash), sino a nivel de interfaz, que trata de replicar lo que sería un interfaz táctil de cámara compacta, y que en mi opinión distrae de lo que realmente debería tener toda la atención: motivo, encuadre, etc. Afortunadamente dado que ahora tiro de réflex con revelado RAW, tener una cámara malilla no supone un problema.
Velocidad
La velocidad del terminal está bastante bien (esperaba que fuese más lento), aunque al ser un aparato multipropósito, es posible que se note retardo del orden de segundos, al pasar de una aplicación pesada a cualquier otra, como por ejemplo cuando se pasa de leer un libro en PDF, a hacer una llamada telefónica desde los contactos. Por supuesto si el terminal fuese más ligero sería estupendo, pero está dentro de mis parámetros de usabilidad y no tengo queja al respecto.
Batería
Al principio la batería me parecía un asco, al tener que recargar 1,5 veces al día. Pero una vez que realizas los primeros ciclos de carga y dejas de tener el aparato trabajando el 90% del tiempo (Wifi, Bluetooh, pantalla, aplicación va, aplicación viene…) queda claro que con un uso razonable (lectura 2 o 3 horas, 3 o 4 horas de música, navegación web para un par de consultas, aplicaciones de Facebook y Gmail sincronizadas y usadas regularmente, y unas cuantas llamadas y aplicaciones típicas) la batería debería aguantar algo más de un día completo y solo como teléfono debería tener unos 3 días de autonomía.
No estoy seguro en este punto, pero yo diría que lo que más consume con diferencia es la navegación web. Quizá el uso de Wifi, unido al procesamiento de las páginas (renderizado, Javascript…) y el tener la pantalla funcionando constantemente sea lo que marca la diferencia con otras funciones como las llamadas, la lectura de documentos o incluso el vídeo.
Conectores
El tener un puerto de carga y datos micro USB estándar, y un conector de audio de jack de 3,5 mm (el conector típico de cualquier auricular), es muy cómodo. Puedes usar los cascos que quieras sin adaptador y conseguir fácilmente (o llevar contigo) un cable de datos para recargar y traspasar archivos de un lado a otro. Samsung se ha portado muy bien en ese aspecto.
Almacenamiento
La memoria interna es de unos 200 megas, algo reducida si fuésemos a almacenar todos nuestros datos interesantes en el teléfono (libros, música, videos…), pero como solo es para las aplicaciones y le he metido una micro SDHC de 8 gigas (unos 18€ cuesta una de Clase 4), tengo todo lo necesario, algo más, y aun me sobra espacio a patadas.
Interfaz
Este terminal tiene quizá demasiados botones. Uno para el volumen, otro para el bloqueo, otro para la cámara, otros 4 de control (llamar, colgar, menu, salir), 2 de funciones específicas (buscar y home) y por último el “aceptar” con los direccionales para moverse en los ejes vertical y horizontal. Una vez que los conoces se convierten en tus amigos (acceso rápido, realimentación táctil…), pero a priori es algo desconcertante. Además los controles de llamar y colgar están demasiado cerca del borde como para ser realmente cómodos, pero al fin y al cabo son los que menos vamos a usar y tienen equivalente en la pantalla.
Por supuesto la pantalla es táctil y permite realizar la mayoría de las funciones desde el sistema operativo, por lo que podríamos “pasar” de las teclas físicas si no somos fans de la tecnología háptica (que digan lo que digan los fanboys de iPhone/iPad, sigue siendo lo mejor en cuanto a control para seres humanos).
En cuanto al altavoz y el micrófono suenan muy bien, pero la posición del altavoz hace que si lo dejamos boca arriba, pueda amortiguarse bastante el timbre y desde luego no he conseguido sacarle tanta potencia como a mi K800i a la hora de reproducir sonido sin auriculares.
Pantalla
Por último, la pantalla TFT se ve perfectamente (de verdad), cuando está a media potencia, bajo el sol de Julio de Madrid con o sin gafas de sol. Respecto a mi antiguo K800i y mi difunta Palm TX es un buen avance. Y la resolución de 320x480 en este tamaño da una sensación de resolución muy buena.
Quizá pueda quejarme de falta de sensibilidad o de exactitud en pantalla, pero puede que sea que aun no me he adaptado y en ningún caso afecta a su uso.
En cuanto a tamaño de pantalla, con 3,2 pulgadas, creo que queda en el límite de la usabilidad para alguien con dedos relativamente largos como yo. Es decir, que el tamaño es perfecto para poder manejarlo con bastante comodidad a la vez que tenemos un terminal reducido en tamaño.
Resumen
Se trata de un terminal indicado para empezar o para personas que quieren herramientas útiles, no moda, aunque probablemente se quede corto para los más fanáticos de Android que babean por pantallas gigantes y procesadores para cálculos climatológicos. Así que esencialmente lo recomiendo a cualquier usuario de Palm que como yo, no desea atarse a Movistar para conseguir una Palm Pre, en mi opinión, el mejor terminal del momento.
martes, julio 27, 2010
Libro: El cálculo de Dios
Título: El cálculo de Dios
Autor: Robert J. Sawyer
Editorial: Ediciones B
De nuevo, un libro de ciencia ficción de Sawyer. Sin duda mucho más alegre y positivo que el periódico o el telediario, aunque lamentablemente de lectura contraindicada dadas mis actuales circunstancias personales (que no comentaré). Por un lado, he disfrutado con él pero debería haberlo leído hace un año, o quizá dentro de un par y habría disfrutado más.
En fin, se trata de un libro de ciencia ficción de la buena. Alienígenas, choque cultural, tecnologías exóticas… todo ello dispuesto para que Sawyer nos hable de la posibilidad de la existencia de Dios mientras nos da un buen repaso de cosmología, física y exobiología. Por supuesto, toda la historia va orientada, como era de esperar siendo el autor quien es, a explorar la civilización humana, su presente y futuro, particularmente las diferentes posibilidades a MUY largo plazo.
A pesar de todo reconozco que a Sawyer se le va un poco la pinza cuando habla de Dios, y probablemente no sea el tipo de libro que disfrute un fanático de El Espejismo de Dios o cualquier otro tipo de activista ateo (yo soy ateo del tipo vive y deja vivir), pero merece la pena leerlo por las ideas sobre la ecuación de Drake que maneja. Concretamente la idea de que uno de los parámetros de la ecuación sea el porcentaje de chalados de una sociedad y que afectaría a la posibilidad de que alguien llegase a obtener capacidad (recursos, conocimientos) para eliminar a su propia civilización. Como recordarán los interesados en la ecuación de Drake, uno de los parámetros (concretamente el parámetro L) es el tiempo que las civilizaciones sobreviven a su madurez por aquello de las armas nucleares y bacteriológicas y por tanto el porcentaje de chalados aumentaría esta posibilidad.
Otro de los temas interesantes es la idea de que las civilizaciones, una vez que alcanzan la radio, podrían emitir solo durante unos pocos siglos antes de obtener tecnología adecuada para decidir que es mejor “digitalizarse” en un mundo virtual y evitar ser descubiertos por terceros o morir de enfermedad, accidente o guerra. Por supuesto estas civilizaciones preferirían, o bien el anonimato (escondiéndose en el espacio o en el interior de su planeta), o bien podrían optar por “esterilizar” toda forma de vida cercana reventando la supernova más próxima, evitando intromisiones en sus hogares digitales.
En resumen, si no eres ateo radical, te gusta la ciencia ficción y no tienes conocidos o familiares muriendo de cáncer, este es tu libro.
jueves, julio 22, 2010
Libro: Recuerdos del futuro
Libro: Recuerdos del futuro
Autor: Robert J. Sawyer
Editorial: La factoría de ideas
Busqué este libro a raíz de la serie Flashforward, cuando me enteré de que la serie de televisión estaba “basada” en la novela de Sawyer. Viendo que la serie estaba degenerando en un “Perdidos” (no iba a ninguna parte, no había respuestas, solo más preguntas y elementos adicionales) y sabiendo que estaba barajándose su cancelación, decidí ir a la fuente original a leer la historia de principio a fin para satisfacer mi curiosidad. Y ha resultado una muy buena historia de ciencia ficción.
A Sawyer, su autor, no lo he reconocido hasta el final del libro, cuando leyendo la bibliografía, me he dado cuenta de que su excelente novela “Experimento Terminal”, figura leída en mi estantería desde hace casi una década.
La novela trata un escenario como el de la serie, con la que comparte muchas situaciones, personajes y nombres, pero lo hace desde un enfoque más de exploración “y sí…?” de novela de ciencia ficción, que de serie de intriga y acción como el que le han dado en televisión. El argumento principal es el de la visión de dos minutos del futuro, por parte de toda la humanidad. Cada persona del planeta ve desplazada su consciencia hacia su yo futuro, permitiendo conocer, si se sigue vivo y despierto en el futuro, retazos de este: con quien estaré, que noticias dan en la tele o periódico, una película, el aspecto de una calle, el valor de unas acciones… detalles en general irrelevantes, pero que acaban siendo agrupados en Mosaico, una aplicación del CERN para plasmar una imagen colectiva y coherente del futuro. Por supuesto las predicciones que hace el autor desde 1999 a 10 y 30 años (2009 y 2030), son bastante erróneas, pero eso casi permite centrarse mejor en la especialidad de Sawyer, el análisis del comportamiento humano en circunstancias extrañas, una suerte de experimento social. Y lo hace muy bien.
Si alguien está buscando algo de ciencia ficción, puedo recomendar este libro al igual que hice en su día con Experimento Terminal. Por mi parte creo que leeré algo más de este autor en cuanto me sea posible, algo que me distraiga de la situación política y económica actual, que hace tiempo que tiene una atmósfera irrespirable y solo aclarada brevemente por la reciente Copa Mundial de Fútbol.
martes, julio 20, 2010
El curso de la vida
[Publio Cornelio Escipión reflexionando sobre la muerte de su madre… ] “pero que los padres mueran forma parte del curso natural de la vida y de un modo otro, estamos preparados para ello. Lo que nadie puede soportar es ni tan siquiera la posibilidad de que el curso natural de las cosas se trastoque”.
La traición de Roma. Santiago Posteguillo
miércoles, junio 30, 2010
El sentido de la vida...
Life has a melody, Gaius. A rhythm of notes that become your existence once played in harmony with God's plan... come and see the face of the shape of things to come.
lunes, mayo 31, 2010
Libro: Iconos de la fotografía. El siglo XX
Titulo: Iconos de la fotografía. El Siglo XX
Autor: Peter Stepan
Editorial: Electa
Ahora que llega el buen clima*, dan unas ganas terribles de salir a fotografiar. Pero como el tiempo escasea y el trabajo no perdona (ahora menos que nunca), lo más que puedo hacer es leer sobre fotografía mientras voy a la oficina y disfrutar de la obra de otros fotógrafos.
Este libro, ligero y ameno, tiene una estupenda composición, (texto y biografía en las páginas izquierdas-impar, y fotografía emblemática a toda página a la derecha-par) pero tan ligero es que solo se puede considerar como superficial en el mejor de los casos y nos lleva a veces a pensar que se trata de una revista encuadernada. Aun así es perfecto para entretenerse en pequeños ratos, aprender algo de historia de la fotografía y añadir algunas estupendas imágenes a nuestro catálogo visual.
Como curiosidad geek, está la mención a Ilse Bing, fotógrafa alemana de principios del siglo XX y que comparte nombre con el proyecto de buscador (más bien ecosistema web de herramientas de usuario) de Microsoft.
Quizá si el autor hubiese reducido la lista de autores a la mitad o mejor a un tercio, se podría haber conseguido un libro de más interés por profundidad, pero aun así la enumeración y reseña de los autores que incluye, es suficiente para emplear unas horas en leer el libro (excelentemente escrito además), donde seguramente encontremos fotografías de nuestro interés que nos inciten a profundizar en la obra de su autor. En mi caso, algunos ejemplos de esto han sido los siguientes “iconos”:
- Erich Salomon, el rey de los indiscretos. Muy inspirador para fotografiar eventos.
- Heinrich Zille y sus grupos de gente actuando a su son. Inspirador para grupos de personas.
- August Sander y sus inquietantes y perfectamente montados retratos.
- André Kertész y los extraños bodegones (ver el del tenedor) que quizá hoy podría haber hecho con un móvil hoy día.
- Lisette Model y su enorme y feliz señora en la playa. Me encanta.
- O de pasada, Hans Finsler, por la mención a la fotografía de huevos, que no deja de ser curioso mirando atrás.
martes, mayo 04, 2010
Libro: Animal Farm
Titulo: Animal Farm
Autor: George Orwell
Editorial: Longman
Encontré este libro en casa de mis suegros. Se trata de una edición en inglés del célebre pero desconocido relato de George Orwell, Rebelión en la Granja. Dado que no lo había leído nunca y andaba corto de lectura, lo cogí en préstamo hace como un par de meses, pero la falta de tiempo crónica, me ha complicado leerlo.
No creo que pueda decirse nada nuevo sobre este libro: Orwell narra en forma de fábula una crítica a los regímenes totalitarios, particularmente el de la Unión Soviética. Es la historia de una rebelión de animales de granja que toman esta por la fuerza y se declaran libres del yugo humano. A medida que transcurre el tiempo, el régimen va degenerando poco a poco desde una organización idealista y utópica llena de buena voluntad, a un régimen oligarca donde la realidad pasada y presente se va deformando en beneficio de una casta dirigente formada por cerdos que abusa aun más de los animales, que el régimen pre revolucionario.
A pesar de (o quizá gracias a ello) ser una historia solo de animales, con poca chicha a nivel de personajes, es dolorosamente fácil encontrar paralelismos más que evidentes en los actuales gobiernos, así como en los pasados, totalitarios o no. Y más aun en la situación de crisis actual, lo que hace que esta obra sea casi tan deprimente como 1984, la otra celebrity de Orwell. Y quizá sea esa intemporalidad la que convierte esta obra en una lectura obligada para cualquiera que no la haya leído siendo adulto (inexplicablemente la gente que conozco la ha visto o leído de niño o adolescente).
Como última consideración, antes de la cita habitual, me gustaría añadir que si Orwell, que lucho contra el fascismo en nuestra (cuarta) Guerra Civil, se hubiese imaginado que algún día tendríamos el pitote gubernamental que tenemos ahora, seguramente habría mandado al bando republicano y todos los socialistas a freír monas. Pero esto es solo mi impresión personal, claro.
En fin, como cita seleccionada me gusta mucho esta. Muy actual:
Somehow, i t seemed as thought the farm had grown richer without making the animals themeselves any richer except, of course, for the pigs and the dogs. Perhaps this was partly because there were so many pigs and so many dogs. It was not that these creatures did not work, after their fasion. There was, as Squealer was never tired of explaining, endless work in the supervision and organization of the farm. Much of this work was a kind that the other animals were too ignorant to understand.

