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miércoles, abril 21, 2010

Los escudos de Isa y Fran y la demencia social


Si este águila estuviese en Cáceres, ya estaría muerta. No es que Chuck Norris viva en Cáceres, es que varios avispados cargos del PSOE extremeño decidieron recientemente que un águila de Isabel la Católica colocada durante alguno de los 40 años de dictadura de Franco, debía ser eliminada, por franquista. No, no se trata de ningún error de transcripción de la noticia, estos ignorantes con poder de decisión, fueron incapaces de identificar correctamente un escudo franquista del siglo XX de un escudo de los monarcas del siglo XV y decidieron usar dinero público y una ley vigente de memoria histórica (un eufemismo político para renovar los callejeros y arañar unos votos) para eliminarlo. En Toledo también aplicamos la ley, pero sabemos reconocer los elementos a los que esta se refiere y ello nos permite aplicarla con rigor, no a la buena de dios como estos individuos.

Para los despistados, ya tengan poder de decisión en estos temas y dinero público al alcance o no, hay una regla muy sencilla para diferenciar un escudo de los reyes católicos de uno realizado durante la guerra civil o la dictadura por el bando nacional, independientemente de la versión o licencias del mismo y cuya difusión es el motivo de este post (aunque hay otras esta me parece la más clara).
El método, adornado con algo de historia, es el siguiente:
Durante el reinado de Isabel la católica allá por los siglos XV-XVI, la corona española abarcaba el reino de las Dos Sicilias, cuyo emblema se representaban con líneas rojas y amarillas verticales (Aragón) y un par de águilas (Dos Sicilias) como las de la imagen siguiente (los círculos verdes son míos):



Durante la guerra civil española del siglo XX (no olvidemos que hemos tenido unas cuantas antes) y la dictadura franquista, Sicilia era parte de Italia, por lo que no tenía ningún sentido en un emblema nacional y por tanto se reemplazó el apartado de las Dos Sicilias por las cadenas de Navarra (que sí eran y siguen siendo territorio español). El escudo quedó por tanto de la siguiente manera:



Así que si en algún momento nos encontramos un escudo dentro de un águila de San Juan, no seamos tan cutres de pensar automáticamente en Franco y comprobemos primero si en el rectángulo de la esquina superior derecha del mismo, están las águilas de las dos Sicilias y las líneas de Aragón (reyes católicos, siglo XV) o por el contrario encontramos unas cadenas (franquista a la vista).

En cuanto a Extremadura, me temo que han tirado el dinero y se han quedado sin una buena reproducción de un símbolo de la historia medieval de España. Espero que no les dé por empezar a corregir decoración romana por un casual, de la que por cierto también tenemos en Toledo, o por empezar a eliminar cualquier cadena de Navarra de los años 40 a 70.

Imágenes obtenidas de la Wikipedia.

martes, abril 20, 2010

Libro: La tabla rasa

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Titulo: La tabla rasa. La negación moderna de la naturaleza humana.
Autor: Steven Pinker
Editorial: Paidós
Abrumador, aburrido, provocador, desmoralizante, revelador, interesante y deprimente. Este libro es todo eso a la vez, y también es un libro indispensable que citar o sobre el que hablar en casi cualquier discusión sobre la gente, las personas o la humanidad en general.

Diga lo que diga sobre este libro, tiene unas connotaciones demasiado profundo como para hacerle justicia, así que me limitaré a advertir algunas cosas y divagar un poco.

Para leer este libro, es muy recomendable tener cierta edad, algo que nos permita comparar nuestras vivencias con lo que comenta el libro, y conocimientos y teorías (formales o informales) suficientes sobre la naturaleza humana como para valorar adecuadamente lo que nos dice Pinker.

No es un libro que le daría a mi hija para leer hasta tener edad y experiencia como para poder asumir las consecuencias de sus contenidos. De hecho creo que hay muchas personas que quizá sería mejor que no lo leyesen, porque aunque su autor especifica que lo que dice, bien entendido, solo tiene efectos positivos, yo me sigo manteniendo escéptico sobre si cualquiera podría leer este libro y entenderlo como espera el autor o como me temo hay personas que cuanto menos sepan sobre la naturaleza humana, mejor.

Para personas con fuertes ideologías o creencias, este libro podría ser especialmente desagradable. Pinker ni ahorra crítica, ni hace intento de agradar a las ideologías de izquierdas, derechas, progresistas o conservadoras. La religión y las tradiciones tampoco se salvan, y esto deja poco espacio para salir indemne de su crítica, aunque esta sea en efecto positiva y completamente constructiva.
Para mi, como padre desde hace poco, este libro ha sido algo duro a la hora de recordarme que hay poco que pueda hacer por mi propia hija, más allá de proporcionarle tantas habilidades y recursos materiales como pueda para vivir, una vez que yo ya no esté. Yo mismo le decía a un buen amigo hace algunos meses, antes de leer el libro, que yo no iba a tener “algo mío” e ilusionante como me comentaba, sino que mi hija sería una persona individual, no gracias a mi, sino a pesar mío: los hijos no nos pertenecen, serán como sean y poco podemos hacer al respecto más que tratar de proporcionarles lo que necesiten, principalmente en formato materialista (formación, viajes, gadgets, libros…)

En cuanto al contenido formal del libro, debo explicar que se trata de un libro sobre la naturaleza humana, y que trata de desenmascarar esencialmente 3 creencias arraigadas que llevan a confusión a todo el mundo desde hace siglos. La primera creencia es la de la Tabla Rasa que da nombre al libro, la segunda la del Buen Salvaje, y la tercera se denomina el Fantasma en la Máquina. Estas tres mentiras quizá útiles en el pasado, y ampliamente aceptadas hoy día, son señaladas como algo a evitar en nuestras propias teorías de la naturaleza humana (la manera en que pensamos que es la gente y como la tratamos y legislamos), y da ejemplos de las mismas, señala sus fallas lógicas de manera despiadada, y propone alternativas para evitar caer en el racismo, el machismo, el totalitarismo y demás –ismos de mal vivir.

Como ya he dicho, este libro tiene mucha chicha y da mucho en que pensar, por lo que a continuación cito algunas un par de párrafos no muy largos, para abrir boca:
El autoengaño es una de las raíces más profundas de los conflictos y la locura humanos. Implica que se calibran mal las facultades que nos deberían permitir dirimir nuestras diferencias -buscar la verdad y debatirla racionalmente-, de modo que todas las partes se consideran más inteligentes, más capaces y más nobles de lo que en realidad son. Todas las partes que intervienen en una discusión pueden creer sinceramente que la lógica y las pruebas están de su parte y que sus oponentes se confunden, no son honrados o ambas cosas. El autoengaño es una de las razones de que, paradójicamente, el sentido moral a veces haga más mal que bien, una calamidad humana que analizaremos en el próximo capítulo.
En otra parte del libro:
A menos que una persona esté dispuesta a sufrir alguna consecuencia desagradable (y, por consiguiente, disuasoria), aceptar la responsabilidad es algo vano. Richard Nixon fue objeto de todas las burlas cuando sucumbió a las presiones y finalmente «aceptó la responsabilidad» del caso Watergate, pero sin asumir ningún coste, por ejemplo el de disculparse, dimitir o destituir a sus ayudantes.
Sobre la igualdad y el feminismo fatalmente entendido de demasiados “progresistas”:
No es obviamente progresista insistir en que sea la misma cantidad de hombres y mujeres la que trabaje semanas de cuarenta horas en un bufete de abogados o que dejen a sus familias durante meses para sortear tuberías de acero en una plataforma petrolífera. Y es grotesco exigir (como hacían en las páginas de Science los abogados de la paridad de género) que se «condicione» a más mujeres jóvenes «a escoger ingeniería», como si fueran ratones de la caja de Skinner
Sobre los hijos y los estudios que confunden correlación entre comportamiento de padres e hijos, con causalidad:
los hijos no son un montón de materia prima a la espera de que se les dé forma. Son personas pequeñas, nacidas con una personalidad. Y las personas reaccionan ante la personalidad de otras personas, también cuando una es el padre y la otra, el hijo. Los padres de un hijo cariñoso pueden corresponder a ese cariño y, con ello, actuar de distinta forma que los padres de un hijo que evita sus besos y se los limpia. Los padres de un hijo callado y distraído pueden pensar que hablan a la pared, tal vez por eso parloteen menos con él.
En resumen: lee este libro, y hazlo dejando de lado la ideología que tengas.

lunes, marzo 29, 2010

Bono 8 de Internet de Yoigo

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Para una persona como yo que abusa del transporte de masa como el tren, el autobús y el metro, dos veces al día durante períodos relativamente largos, tener la opción de contratar este bono ha supuesto una mejora importante de productividad y ahorro de tiempo.

Ya se sabe, uno empieza leyendo y viendo videos en una PDA, luego se pasa a la programación de software, el retoque fotográfico y la escritura vía netbook, y como era de esperar termina contratando algo que le permita ir un poco más allá (correo, edición online, búsqueda de información…) como es la conexión móvil esporádica a internet, pero con las tarifas actuales ya resulta práctico contratar algo mayor como esta tarifa: Bono 8 internet para llevar, y trabajar conectado “en serio”.

Mis primeros pinitos con los bonos de datos Vodafone fueron interesantes a pesar de lo malísima que es Vodafone en atención al cliente, pero acabaron desembocando en una estafa completa (de las que suele hacer a menudo) y un enfado monumental que me llevó a una compañía muy superior en varios aspectos: Yoigo, con la que se vive muchísimo más tranquilo, sabiendo qué contratas, qué consumes y qué pagas.

El bono en cuestión se asocia a tu número de teléfono, para su uso en móvil o en ordenador (llamado tethering y que suelen prohibir la mayoría de compañías en sus tarifas móviles), con lo que usando las capacidades de conexión que incluye Sony Ericsson en todos los teléfonos que he probado (en Mac y Windows y sin necesidad de drivers), puedes usar internet en el portátil mediante la conexión USB al móvil, o (mi favorita) mediante la conexión por Bluetooth. Nada de  molestos pendrives como los que tratan de endilgarnos las teleoperadoras, solo necesitas tu móvil para navegar o tu móvil y el ordenador para conectarte a internet anytime, anywhere desde el. Mucho más cómodo para mi, que no tengo que conectar ni desconectar nada y puedo dejar el móvil en la bolsa y sacar solo el portátil. Perfecto para usar en tránsito, sin tener que conectar y desconectar nada.

En cuanto a cobertura, desgraciadamente no tengo una buena cobertura de datos en el pueblo de mi mujer, pero la tengo. Y el uso principal de internet lo hago en el tren, donde si hay buena cobertura, así que estoy muy contento y seguramente repita el mes que viene (no hay permanencia) y en vacaciones.

Por último comentar que aunque a mucha gente se le puede quedar pequeño el bono de 500 megas (pasa a 64K al rebasarlo, pero no se corta y no te cobran nada), para mi que dispongo de wifi o cable en casa y la oficina y solo necesito internet en el tren o en contadas ocasiones en la calle, este bono es más que suficiente… pero claro, lo máximo que hago es navegación web, así que los que hagan uso intensivo de video probablemente deban optar por otra cosa pero habrá que ver que compañía te permite el tethering por este precio.

jueves, marzo 25, 2010

Tus hijos no son tus hijos

Tus hijos no son tus hijos.
Les puedes dar tu amor, pero no tus pensamientos, pues ellos tienen los suyos propios

miércoles, marzo 24, 2010

La estafa de la televisión

 

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El formato de televisión actual al que estamos acostumbrados parece desaprovechar sistemáticamente las posibilidades multimedia del medio en las noticias.

Resulta extraño que pudiendo transmitir imagen en movimiento y sonido, con los ordenadores actuales capaces de recrear fantásticas e ilustrativas imágenes interactivas que apoyen y complementen el mensaje, veamos únicamente durante gran parte del tiempo a un hombre vestido con traje y corbata (o alguien mono con maquillaje, peluquería y vestuario de manufactura profesional) contándonos las noticias (o cualquier otra cosa) como si fuera una historia. Dudo mucho que se trate de un artificio para mejorar la comunicación y sospecho (aunque no tengo pruebas al respecto) que la verdadera razón no es dar toda la información posible al espectador, sino convencer al consumidor de noticias a base de oratoria, imagen y otros trucos psicológicos basados en el aspecto de autoridad y credibilidad, de que lo que se está transmitiendo es la realidad más fidedigna (sin serlo), convirtiendo así lo que debería ser un espacio informativo en una suerte de teletienda donde la mercancía son imágenes baratas y precocinadas.

Otras de las razones para este pensamiento, además del abuso de figuras de autoridad y credibilidad (los machos y hembras alfa trajeados y maquillados, el plató con su mesa gigante, las voces suaves, todo impecable, la tecnología con aspecto de costosa [hologramas, croma]…), son el abuso de imágenes de archivo que no solo no aportan sino que confunden (imágenes que no son del caso, algo de retoque…), la falta de datos objetivos y referencias en el 99’9% de las noticias y el uso absurdo que se hace de estadísticas (denunciados por puro deporte en Malaprensa), sumado a los disparates habituales en materia de ciencia y tecnología.

En resumen, creo que ver las noticias de televisión, hace en general, mucho daño, y que cualquiera que desee informarse con un mínimo (muy mínimo) de rigor hoy día, necesita empaparse de muchas fuentes (extremos políticos, prensa especializada, Internet...) y dar prioridad a informaciones que inviten a la reflexión, el análisis y que intenten de verdad ser comprobables y ampliables (mediante enlaces web, referencias a fuentes de origen, históricos consultables de informaciones pasadas). Cualquier otro tipo de periodismo o similares (programas de debate como los de Intereconomía, casi cualquier debate radiofónico COPE/SER y programas de “humor” como los de Wyoming en La Sexta) son simplemente tóxicos que deberían ser evitados o tomados con cuentagotas y una ración infinita de pensamiento crítico y cinismo.

Por supuesto, las noticias televisivas no cumplen ninguna de las condiciones citadas, pero su facilidad de consumo (a.k.a.: pereza) las convierte en un vector de información y generación de opinión en la sociedad actual, algo que por mucho Internet que tengamos, va a seguir siendo así por algún tiempo, aunque posiblemente la calidad de las noticias vaya a peor antes de mejorar y suponiendo que vaya a mejorar.

martes, marzo 23, 2010

Teclado inalámbrico B-Move



Llevaba algún tiempo pensando en comprar un teclado inalámbrico con idea de poder navegar por Internet aprovechando el netbook en conjunto con mi televisor LCD de 37”, dejando libre el ordenador de escritorio para uso de mi mujer. Mi primera opción fue buscar un teclado bluetooth, como el de Logitech para la PS3, compatible con XP y con un touchpad integrado, pero lamentablemente solo los he encontrado agotados, así que la siguiente opción ha sido el teclado inalámbrico de B-Move.
El tamaño es realmente compacto. Tanto que resulta incómodo escribir en el más allá de unas palabras por lo que queda en evidencia que es un teclado auxiliar para meter poco más que usuarios, claves y términos de búsqueda, así como manejar a base de teclas y atajos de cualquier reproductor de escritorio. El ratón que incorpora es de tipo trackpad y hace bien su trabajo, aunque la posición de los botones derecho e izquierdo sea algo extraña (pero cómoda) situándose en las esquinas del teclado al alcance de los dedos índice de mano derecha e izquierda.
Se han eliminado algunas teclas para ahorrar espacio, por lo que las combinaciones de teclas para ciertas acciones son obligadas, pero al ser tan compacto es sencillo realizarlas.
El teclado en si, tiene un aspecto de plástico barato de juguete chino que tira para atrás en un primer momento, pero el tacto y el peso están muy bien así que se usa muy cómodamente, y cuando has comprobado que no se rompe con facilidad, le coges confianza.
Por último, la conexión se realiza con un pendrive que se conecta al USB, y es casi inmediata, sin necesidad de configurar ni instalar nada. Este pendrive se aloja en una cavidad posterior del teclado cuando no lo estamos usando así que debería ser difícil perderlo.
En resumen, se trata de un pequeño capricho que solo tiene sentido para navegar en el salón, manejar los reproductores de audio y video y poco más, pero estas tareas las realiza muy bien y es ligero como una pluma. Solo se echa de menos poder usar un touchpad, que en mi opinión resulta más natural para usar en el salón.
Ahora me queda pendiente encontrar alguna manera sencilla y efectiva de configurar el equipo para evitar el problema de tener unos tamaños de letra ridículos para usar a 3 metros de distancia, pero este es un tema del XP y te da varias opciones y el navegador web tiene los Control + Suma, pero me gustaría poder hacer la ampliación con una sola acción en vez de pulsar la combinación varias veces hasta el tamaño adecuado.



domingo, marzo 07, 2010

Pilas LSD. No más baterías incompatibles



Soy fan de las cámaras de fotos con pilas desde hace años, cuando las baterías recargables propietarias no eran una opción demasiado buena. Al ser las cámaras digitales un elemento que consume tanta energía (piezas móviles, flash, grabación de datos…) y al usarlas en entornos donde no  suele haber enchufes para recargar nada, suelo preferir este tipo de cámaras. Por otra parte siempre me ha gustado el poder usar estándares (USB, minijack 3.5…) y resulta que el formato AAA de las pilas es uno de los mejores ejemplos de algo estándar: puedes encontrar unas pilas de este formato en casi cualquier tienda del planeta y lleva con nosotros desde que tengo memoria.

Por supuesto, aunque el formato es estándar, la tecnología que usan las pilas AAA ha ido avanzando con los años, desde las de Carbón-Zinc, pasando por las alcalinas con metales pesados y un solo uso, hasta las recargables de Níquel Hidruro Metálico (NiMH) de alta capacidad (2750 mAh). A cada paso se han ido mejorando las prestaciones y finalmente, de mano de Sanyo, aparecieron un nuevo tipo de pilas que son las que disfruto ahora: las pilas de baja auto descarga (Low Self Discharge) o LSD. Estas pilas prometen (y cumplen) el mantenerse cargadas durante un largo periodo de tiempo, que era el principal problema de las pilas recargables normales. Esta tecnología permite que cargues las pilas y las metas en un cajón hasta que las necesites, seguro de que van a estar listas para usarse, con una tasa de descarga muy baja, pero además con un muy buen rendimiento general, como he podido comprobar.

Cuando compré mi cámara Pentax KX una réflex digital tanto de inicio como avanzada, el paquete incluía de regalo unas pilas Eneloop de Sanyo, las primeras LSD que he probado, y su rendimiento ha sido tan bueno (miles de fotos sin una sola recarga en el mejor caso), que no he dejado de buscar más pilas de esta marca. Lamentablemente parecen bastante difíciles de conseguir y no he llegado a verlas en ninguna tienda física española cercana. Gracias a esa disponibilidad tan baja, me tuve que poner a buscar alternativas y ahí es donde supe que la tecnología LSD no es exclusiva de Sanyo y que además de existir LSD de otras marcas, es probable que las Duracell Active Charge sean unas Eneloop reetiquetadas. Ambos modelos tienen las mismas características de amperaje, aspecto y están fabricadas en Japón y ambas mencionan una tasa de descarga muy baja manteniendo en torno al 85% de la carga al cabo de un año. Perfectas para mantener dos juegos de pilas, uno en la cámara y otro en el cajón, siempre seguro de que vas a poder usarlas en cualquier momento.

Así que bien entrado el siglo XXI, tenemos un formato de batería o si preferimos un nombre más moderno, “célula de energíaestándar, recargable, con capacidad de estar almacenada un año y seguir siendo perfectamente útil y con visos de seguir evolucionando a quien sabe qué. Todo un logro.

Para los interesados, comentaré un par de consejos de la OCU mencionados en algunos de sus estudios:
1.    Las pilas recargables deberían usarse siempre en “grupo” y para el mismo aparato. De esta manera las sometemos siempre al mismo ciclo de carga/descarga.
2.    Los cargadores rápidos acortan la vida de las pilas. Uno de 8/12 horas mejorará el desempeño de las pilas.

Por último quiero mencionar las pilas de Litio, que son unas pilas de GRAN duración (algo como el doble o triple de las Eneloop), mucho más que cualquier otra existente en el mercado, y que curiosamente son increíblemente ligeras, lo que reduce considerablemente el peso de nuestros aparatos. Más caras sí, pero que nos podría interesar llevar si no vamos a tener enchufes cerca en una temporada.

PD: Veo que no soy el único que adora las pilas AAA.