Buscar este blog

jueves, diciembre 04, 2008

El jardín Zen miniatura



El otro día mi madre me regaló un jardín Zen en miniatura, de esos que vienen cajas de madera y llevan una especie de arena y algunas piedras para disponer sobre ella. Al principio me pareció una idea pésima pero al empezar a jugar con el, la verdad es que entretiene bastante así que le he acabado tomando cariño.

El tema Zen es algo que siempre me ha interesado como parte del budismo, pero hasta ahora siempre había pasado por encima del tema de los jardines centrándome en otros aspectos como el zazen, haikus y koan. Ahora que me ha dado por mirarlo un poco, puedo decir que los jardines Zen datan al menos del siglo VIII y llegaron a Japón desde China, pero no es hasta finales del siglo XIV en el llamado periodo Muromachi cuando se menciona a las miniaturas como la que tengo para contemplación y meditación. Es bueno saber que no todo el merchandising oriental es 100% falso como las galletas de la suerte.

En cuanto al uso del jardín, al parecer se trata de un elemento de meditación sobre la vida, donde las piedras representan obstáculos que permiten crecer como personas y se distribuyen por el jardín. Sobre cómo debe ser un jardín no he visto instrucciones claras más allá de usarlo sin miedo, a nuestro gusto, como herramienta de control del estrés, de meditación sobre nuestra vida y problemas y como ornamento, así que lo único que debemos hacer es distribuir a nuestro gusto las piedras y rastrillar la arena como deseemos aunque con calma y atención. Eso si, se supone que lo ideal es realizar diseños nuevos en nuevas situaciones y al parecer, se le puede añadir velas, caracolas, conchas y supongo que cualquier cosa que case bien si no somos puristas de alguna escuela Zen en particular, aunque creo que yo dejaré el mío solo con arena y piedras.

Por si alguien está interesado en comprarse uno de estos jardines, solo advertir que la arena que trae es muy fina por lo que es fácil que vuele por la casa y acabe rallando suelo y muebles de madera. Como solución al problema se me ocurre cambiar la arena por gravilla pequeña, que es más “rústica” y menos volátil, pero no es algo que vaya a realizar a corto plazo.



5 comentarios:

Anónimo dijo...

Una amiga me acaba de regalar uno y tus comentarios me han ayudado a entender un poco más cómo usarlo.Lo dela piedars no tenía ni idea.

Gracias

Anónimo dijo...

yo me acabo de comprar uno y he leido q las piedras no deben ser pares ni estar dispuestas de forma simetrica

Anónimo dijo...

perdona la molestia, aca en bs as no puedo conseguirlo, de casualidad podrias informarme que tipo de arena es la que trae? creo que voy a construirlo yo, me parece un objeto exelente para la meditacion, muchas gracias!!!

Jose Angel dijo...

Buenas anónimo. La arena es fina y parece completamente artificial, fabricada a partir de algún material de cantera, pero no deberías tener problema en reemplazarla por cualquier otra arena fina. Te recomiendo que pruebes arena de playa sin más o que acudas a alguna tienda de material artístico o de manualidades para encontrar arenas más finas.

Anónimo dijo...

hola, puedo utilizar piedras de colores rojas y azules para mi jardín?